El alcalde de Baiona, Jesús Vázquez Almuiña, anunció este jueves en rueda de prensa una remodelación de las delegaciones de las áreas del Concello ante la investigación que la Fiscalía ha abierto a José Ángel Bahamonde. Alcaldía asume las competencias de Urbanismo, Patrimonio y Vivienda, mientras que Bahamonde continuará con Infraestructuras, a la que añadirá Medio Ambiente, hasta ahora gestionada por Ruth Álvarez.
Según informó Almuiña, José Ángel Bahamonde presentó el día 20 en el Registro una nueva declaración sobre posibles causas de incompatibilidades y actividades que puedan producir excesos económicos, y unos días después, el 26, solicitó a Secretaría informe sobre este hecho para ver si hay incompatibilidad como tal o no, “cosa que a día de hoy todavía no está valorada”. El alcalde también señaló que unos días después hubo dos solicitudes de Fiscalía, la primera de un expediente de licencia de obra, y la segunda sobre la documentación de las incompatibilidades.
Almuiña quiso remarcar también el principio de presunción de inocencia. “Yo sigo considerando a José Ángel una persona honesta, una persona trabajadora, una dedicación total hacia los vecinos y hacia las áreas que él hacía, pero también con un respeto a la justicia”. El alcalde también aseguró que los cambios se realizan “para evitar precisamente la presión sobre la persona de José Ángel” y “para evitar que se pueda decir en algún momento que falta transparencia”. Terminó condenando “la campaña orquestada que está afectando incluso a la familia de José”.
Por su parte, Bahamonde añadió que “mi dedicación en el departamento de Urbanismo ha sido absoluta, centrada en la gestión urbanística de Baiona y en la gestión personalizada de cada uno de nuestros vecinos, y que en ningún momento he pretendido o he favorecido a ninguna empresa, actuando siempre de forma imparcial y en igualdad de condiciones. Y en el ámbito personal he actuado siempre con transparencia, notificando mi situación al corriente mediante la declaración de posibles incompatibilidades”.
Asimismo, aseguró que no había indicado la existencia de la empresa Encaixa porque “entendía que esa cuestión tenía que ser notificada al final del mandato”. El concejal también se sumó a la condena del alcalde al “ataque personal hacia mi persona, hacia mi imagen, que evidentemente también afecta a la situación familiar y degrada también el debate político”. Denunció panfletos por las calles de Baiona, “con mi imagen y con la de otras personas, como la del alcalde, que tergiversan la realidad, y pintadas incluso en mi domicilio y en el espacio público”.
“Se me ha notificado que hay un proceso abierto, pero del cual todavía yo no he sido citado a declarar”, concluyó.

