La UVigo convierte la comarca del Val Miñor en el epicentro de la divulgación científica

El Mercado de Sabarís se convierte este viernes en un gran laboratorio científico con la celebración de la quinta edición de la expo-feria de la Universidade de Vigo “A ciencia que vén ten nome de muller”, una iniciativa que reunió durante la mañana a más de 300 escolares de educación infantil y primaria de centros de Baiona, Gondomar y Nigrán alrededor de experimentos, juegos y talleres pensados para acercar la ciencia a la sociedad desde una perspectiva participativa e inclusiva.

A lo largo de la mañana, el alumnado del CEP Sabarís, CPI Cova Terreña y CEIP Belesar, en Baiona; del CEIP Chano Piñeiro, CEIP Serra Vincios y CEP Xosé Neira Vilas, en Gondomar; y del CEIP da Cruz Camos y CEIP Carlos Casares, en Nigrán, participó en las diferentes actividades programadas en la expoferia, organizada al amparo del plan 5º aniversario de Ciencia de ida y vuelta y ya por la tarde la feria abrirá sus puertas al público general con actividades pensadas también para público adulto.

El alumnado pudo disfrutar con una veintena de experimentos, demostraciones y talleres interactivos en los que participaron más de una decena de grupos y centros de investigación vinculados al Cintecx, atlanTTic, CINBIO y CIM, además de otras propuestas impulsadas por el Post-Growth Innovation Lab, la Escuela de Ingeniería Industrial y el IXEX, así como las asociaciones estudiantiles UVigo Aerotech, Vortex UVigo, UVigo SpaceLab y CES UVigo.

La sesión matinal contó también con actividades especialmente dirigidas al público más joven. El alumnado de infantil del CPI Cova Terreña asistió al teatrillo de títeres “Ostras e estrellas: a muller galega na ciencia”, una representación centrada en poner en valor el papel de las niñas y de las mujeres en la ciencia. Además, en el puesto “A maleta dos océanos”, que forma parte del proyecto con perspectiva de género “O mar das mulleres”, impulsado por la Diputación de Pontevedra, los niños pudieron identificar y clasificar residuos recogidos en las playas, conocer diferentes especies de bivalvos y moluscos e incluso simular su cultivo.

Ciencia al alcance de todas y todos

Entre las propuestas presentes en la feria se encontraba la del grupo BIOSUV, del Cintecx, que acercó al público distintas técnicas para descontaminar y reutilizar el agua mediante pequeños experimentos con los que explicar la importancia de la investigación ambiental y de los modelos sostenibles. Muy cerca, el Grupo de Tecnología Aeroespacial de atlanTTic despertó la curiosidad de las personas asistentes con maquetas de satélites y explicaciones sobre los conocidos como cubesats, pequeñas estructuras espaciales con aplicaciones en comunicaciones, observación terrestre e investigación científica.

La programación también incluyó actividades relacionadas con la seguridad digital y la criptografía de la mano del grupo RGEAF, que propuso retos para descifrar mensajes y comprender cómo funcionan los sistemas que protegen la información en la red. Por su parte, el Centro de Investigación Marina (CIM) llevó a la feria distintas propuestas vinculadas con la fisiología de los pescados y con la acuicultura sostenible, uno de los ámbitos estratégicos de la Universidade de Vigo.

La química también tuvo su espacio de la mano de los grupos Química Cuántica (QF3) e Hybrid Nanomaterials Group (HNG), del CINBIO, con un puesto que convirtió esta disciplina en un auténtico espectáculo en el que los asistentes tuvieron la oportunidad de saborear bolechas congeladas con nitrógeno líquido.

Público general en la sesión de tarde

Ya por la tarde, la feria abrirá sus puertas al público general con actividades pensadas también para público adulto, entre ellas un mural colaborativo elaborado con basura marina reutilizada. El broche final de la jornada lo pondrá la presentación del libro “Quero ser investigadora 6”, en una mesa redonda moderada por la vicerrectora de Comunicación y Relaciones Institucionales, Mónica Valderrama, en la que participan dos de las protagonistas del volumen: las investigadoras Begoña González de Prado y Covadonga Rodríguez Barreiro-Moldes.

Esta iniciativa es posible gracias a la financiación Diputación de Pontevedra y de la FECYT-Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, así como al apoyo del Concello de Baiona.