Lucenza – Ateneo de Nigrán quiere manifestar su total apoyo al Encuentro gallego – portugués de Educadores y Educadoras por la Paz, que se celebrará este fin de semana en Panxón, organizado por la asociación pedagógica Nova Escola Galega y AGAPPAZ, bajo el título “Palestina y más allá. Educar en la vida en tiempos de genocidio”.
Lamenta el Ateneo que esta cita, que cumple ahora el 40 aniversario de sus inicios en Nigrán, se haya visto ensombrecida “por la lamentable actuación de la Conselleria de Educación”, denegando por primera vez a los organizadores de este encuentro de formación la homologación de la actividad programada, alegando que no cumple con el principio de neutralidad ideológica establecida por la Consellería en la muy polémica Resolución del pasado 5 de junio de 2025, “norma con la que se pretende controlar desde el gobierno autonómico las actividades de los centros de enseñanza y así poder expulsar de las aulas aquellos temas que, desde la perspectiva del gobierno del Partido Popular resultan incómodos o inconvenientes a sus propios intereses, sin respeto a la libertad educativa y la pluralidad ideológica que debe prevalecer en la enseñanza”. Hace falta indicar, por cierto, que esta norma ni siquiera es de aplicación a las actividades de formación del profesorado, pues solamente aborda las actividades que se realizan durante el curso en los centros de enseñanza pública de Galicia.
Lucenza considera que lo que realmente se pretende con esta medida es imponer control ideológico y censura, limitando la libertad y la iniciativa de los educadores y educadoras de nuestro país y de sus asociaciones de renovación pedagógica para desarrollar y para participar en aquellas actividades formativas que mejor se acomodan a los intereses curriculares del profesorado o que mejor permiten a estos la adquisición de competencias profesionales docentes.
Hay que señalar que uno de los elementos caracterizadores de los Encuentros de Educadores por la Paz ha sido a lo largo de todos estos años analizar problemáticas y conflictos existentes y abordar estrategias sociopedagógicas que refuercen la cultura de la paz en la sociedad y en la enseñanza. “Pero acaso ahora, que los organizadores habían decidido abordar la violación de derechos humanos y tratar el genocidio de Palestina, resulta para el gobierno de la Xunta de Galicia inconveniente y no neutral. Ante esto es preciso señalar que no existe neutralidad ideológica a la hora de estudiar y desarrollar un papel crítico frente las violaciones de los derechos humanos y tampoco para buscar vías de solución pacífica a los conflictos, por lo que estos temas deberían ser parte plena de los procesos educativos, ayudando a formar personas responsables y comprometidas con la sociedad, con el mundo en el que viven y con sus problemáticas”.
Lucenza exige a la Xunta de Galicia y su Consellería de Educación una rectificación de las decisiones tomadas, da su bienvenida al Val de Miñor al colectivo de Educadoras y Educadores por la Paz y manifiesta su compromiso con la defensa de las libertades y con un modelo de enseñanza gallega, público, democrático y científico, que facilite el conocimiento de las realidades y evite la manipulación y la desinformación, que favorezca el pensamiento crítico en las personas y que ayude a formar ciudadanos reflexivos, responsables y activos frente las violencias, los conflictos y los múltiples problemas que afectan a las sociedades, contribuyendo a encontrar soluciones adecuadas por las vías del conocimiento, el diálogo y la cooperación.

