El arranque del primer Desafío Rías Baixas NB21 no fue fácil para la flota formada por una veintena de veleros, que trazaban una primera jornada desde la Ría de Vigo hasta la de Muros y Noia, teniendo por delante las primeras 50 millas náuticas, de las 100 que componen en su totalidad esta puesta de largo de la regata.
La componente no apareció hasta bien pasadas las 11 de la mañana, un viento que se encontraba en solitario por las inmediaciones de la bocana norte de la ría viguesa y que hubo que ir a buscar, adelantando el Comité la línea de salida unas cuantas millas. Primero mandó el nordeste y, después, el noroeste, con 10-12 nudos de intensidad que le dio alas a sus velas.
Por delante todo el trazado de la Costa de la Vela, las islas de Onza y Ons, Sálvora, Corrubedo y la entrada en la ría muradana y noiesa, que el Siradella navegó en clave maestra, ofreciendo una clase magistral en la que el barco inscrito en A3 y con Franciso Gude, César Álvarez y Pablo Barreiro, se hacían con el Trofeo Vepersa (primer barco en atravesar en tiempo real la línea entre el Faro de Camouco y la punta norte de la Isla de Ons, y ganar, también en real, la primera jornada del Desafío Rías Baixas NB21, bajo grímpola del club receptor, el Real de Portosín.
La segunda plaza, también en tiempo real, ha sido para el francés Jean Claude Sarrade, del Monte Real Club de Yates de Baiona. Y la tercera para La Gitana, de José Ángel Quintero, del Real Club Náutico de La Coruña. Ambos navegan en A1, es decir, en la categoría de Solitarios, sorprendiendo por la velocidad en el recorrido, su estrategia y tiempo invertido, superando a veleros de más porte y mayor número de tripulantes a bordo.
Este domingo la flota arranca a las 9 de la mañana desde las inmediaciones del Real de Portosín, dirección Bouzas, en la ciudad de Vigo, teniendo prevista la entrega de premios a las nueve de la noche en el local social del Liceo Marítimo.




