La diputada del Bloque Nacionalista Galego, Cristina Fernández Davila, exigió a la Consellería la ampliación del horario de atención educativa de este estudiante, el respeto a su matrícula en el centro ordinario de O Rosal, y un compromiso firme con la inclusión real del alumnado con necesidades educativas especiales, que no puede limitarse “a un dato estadístico del 94% de alumnado en centros ordinarios sin valorar si está debidamente atendido”.
Davila llevó este jueves a la Comisión 4ª de Educación del Parlamento la situación de un estudiante de 14 años vecino de O Rosal diagnosticado de leucodistrofia Pelizaeus–Merzbacher, una enfermedad rara que le impide asistir al centro educativo y que recibe atención domiciliaria presencial de apenas 5 horas semanales, un tiempo “totalmente insuficiente” para garantizar su derecho a la educación en igualdad de condiciones. Fernández Davila advirtió de que “no es un caso puntual”, sino que representa a “muchos niños, niñas y adolescentes de Galicia que están en una situación similar y que carecen de los apoyos y refuerzos que precisan”.
La diputada nacionalista explicó que la familia de este chico lleva años demandando una atención especializada adecuada ante la Dirección Territorial, la Consellería de Educación y la propia Valedora do Pobo, y denunció que, lejos de atender estas solicitudes, lo que hubo por parte de la Administración fue “un intento de presionar a los progenitores a cambiar la matrícula del hijo hacia el CEE San Xerome Emiliani de A Guarda”, un cambio que la familia rechazó desde el principio por no considerarlo positivo para su evolución académica y personal. En este sentido, Fernández Davila recordó que este chico alcanzó un “avance escolar muy positivo” durante su escolarización en primaria, hasta el punto de ser premiado por la Consellería de Educación a través de los premios al esfuerzo y superación personal, y que el propio Concello de O Rosal ya realizó las obras de accesibilidad necesarias para que pueda incorporarse al CPI Manuel Suárez Marquier cuando su recuperación lo permita.
Davila hizo hincapié en la “injusticia” que supone aplicar a este alumno una limitación horaria de cinco horas semanales basada en una resolución de la Consellería del 30 de noviembre de 2020, “emitida en plena pandemia y con carácter temporal”, cuando la propia Valedora do Pobo, tras la reclamación presentada por la madre, emitió una recomendación clara en la que subraya que “en ningún caso la normativa limita la atención educativa domiciliaria a cinco horas semanales”, y que esta debe ser objeto “de un programa individualizado, personalizado y adaptado a las circunstancias de cada estudiante”. La diputada reprochó al Gobierno del PP que “se escude” en una disposición pensada para un contexto excepcional con el único objetivo de “no dotar de más recursos a este alumnado convaleciente”, y denunció que en el área hospitalaria de Vigo se pasó “de tener 10 docentes para atención domiciliaria a tan sólo 2”.
“La inclusión real es aquella que oferta la atención personalizada que cada alumno o alumna precisa, teniendo en cuenta su trayectoria educativa, sus capacidades y los informes médicos y del departamento de orientación”, concluyó.

