En una plaza abarrotada de gente, este jueves se destapó el grabado en bronce que da nombre a la nueva Plaza Antonio Ignacio Paz Valverde. Un espacio en el corazón del municipio, en la nueva humanización de Pío XII, que se encuentra frente a la casa del aclamado compositor.
Allí, junto al piano en el que compuso la mayoría de sus casi 180 obras, uno de los pianistas más destacados de Galicia, Alejo Amoedo, tocó varias de sus piezas, acompañado de Dolores Crespo, soprano y destacada figura de la lírica gallega, y de Rita Baladrón, una de las mejores voces que salieron del municipio de O Porriño y parte de aquella coral que había fundado Paz Valverde.
Fue un emotivo homenaje, en el que participó también la Banda de Música de O Porriño y, claro, la familia del compositor. Su nieta, Águeda, agradeció que su legado pudiera ser visible en el municipio, mientras el alcalde, Alejandro Lorenzo, fue más allá y anunció que cada 14 de mayo, fecha de nacimiento del compositor, se recordará en O Porriño al maestro. Además, añadió que la exposición que durante el homenaje presidió la plaza, en la que figura gran parte de la vida y de la obra de Paz Valverde, será trasladada como exposición al Centro Cultural, donde los músicos más jóvenes podrán conocer de cerca a un gran referente que revitalizó la música gallega en las décadas de los 60, 70 y 80.
Antonio fue un referente en O Porriño, fundador de la Coral Polifónica del CRC y, más tarde, del Orfeón Porriñés, también del Coro Infantil. Pero su huella viajó mucho más allá de esta villa. Autor de casi 180 obras, entre composiciones y arreglos, destacando su extensa producción religiosa y también esas piezas en las que musicaba a grandes poetas del siglo XX, modernizando también la música polifónica del país. Poetas como Cunqueiro, Manuel María o Celso Emilio Ferreiro, con quien mantenía correspondencia. Música que siguió siendo y aun hoy es interpretada por grandes artistas como Carlos Núñez o María do Ceo.
Música que se escuchó en un homenaje sentido y aplaudido en O Porriño.

