O Rosal se acerca en Madrid a las experiencias que están transformando las Ciudades Amigas de la Infancia

O Rosal participa hoy en Madrid en el VII Congreso de Ciudades Amigas de la Infancia organizado por UNICEF España, un encuentro estatal en el que profesionales, administraciones locales, expertos y también niños, niñas y adolescentes comparten experiencias y proyectos alrededor de los derechos de la infancia y de la construcción de municipios más justos, inclusivos y participativos.

Bajo el lema “Equidad para la infancia en lo local: respuestas desde los municipios”, el congreso abordará durante dos jornadas cuestiones fundamentales como la pobreza infantil, la participación de la infancia en la vida pública o el papel de los ayuntamientos en la protección y promoción de los derechos de los niños. Un espacio de reflexión y aprendizaje compartida especialmente relevante en un contexto en el que uno de cada tres niños y niñas en España está en riesgo de pobreza o exclusión social, otro de los temas clave que se está tratando en este encuentro.

La alcaldesa, Ánxela Fernández Callís, asistió a este congreso estatal dentro de un momento clave para O Rosal, que continúa dando pasos firmes para obtener el reconocimiento de Ciudad Amiga de la Infancia, una iniciativa impulsada por UNICEF España para distinguir a los gobiernos locales comprometidos con la aplicación de la Convención sobre los Derechos de los Niños y Niñas en sus políticas públicas.

En este camino, el Concello aprobó recientemente en pleno la candidatura oficial de O Rosal, reforzando así una apuesta decidida por integrar la mirada de la infancia en la vida municipal y avanzar hacia un modelo de municipio más participativo, igualitario y sensible a las necesidades de los más jóvenes. Una andadura en la que juega un papel fundamental el grupo de participación infantil y juvenil Fogaric@s, que participa de forma activa en el devenir presente y futuro de O Rosal.

Para Fernández Callís “participar en este congreso nos permite aprender de otras experiencias y seguir incorporando herramientas para construir un Rosal en el que los niños y niñas no sean solo protagonistas del futuro, sino también del presente”. La regidora señaló además que “el reconocimiento de Ciudad Amiga de la Infancia no es una meta simbólica, sino un compromiso real con la participación infantil, con la igualdad de oportunidades y con el derecho de la infancia a crecer en un entorno seguro, saludable y escuchado”.