La UVigo alcanzó en 25 años una treintena de proyectos europeos Jean Monnet y más de 1M€ de financiación

Desde el año 2000, la Unión Europea le concedió a la Universidade de Vigo una treintena de proyectos europeos en el marco del programa Jean Monnet, lo que supuso para la institución académica la captación de más de un millón de euros, en concreto 1.176.672 euros en 29 proyectos.

A lo largo de este tiempo, la UVigo pudo poner en marcha un centro de excelencia, que ya obtuvo también la renovación, coordinado por Luis Domínguez, cuatro cátedras, dos concedidas también a Luis Domínguez y otras dos a Celso Cancela, 18 módulos Jean Monnet, una red y cuatro proyectos, el último de ellos presentado en octubre, RightsEU, coordinado por la profesora Emma Rodríguez cuyo objetivo es formar docentes de FP para que sean transmisores de los derechos sociales de la Unión Europea. Además, este proyecto es el primero que se le concede a la UVigo que tiene carácter transfronterizo.

Eva Garea, directora de Área de Proyectos Internacionales de Educación y doctora en Unión Europea, explica que el programa Jean Monnet permitió desarrollar en la UVigo “iniciativas que promueven la docencia y el estudio de temas relacionados con la Unión Europea y la integración europea, que ayudan a formar estudiantes y académicos centrados en la UE y en sus políticas”. En su opinión, esto es especialmente importante “en un contexto en el que comprender la UE es fundamental para el futuro de España, Galicia y su papel en Europa, así como para preparar al estudiantado para un mundo cada vez más interconectado”.

Entre otros temas, en el Centro de Excelencia, las cátedras, módulos y proyectos Jean Monnet se abordaron los principales temas europeos, como la historia de la construcción europea, las relaciones exteriores de la UE, las políticas de cohesión, los derechos fundamentales y el derecho social comunitario, los menores desprotegidos, la libertad de circulación en la UE y el mercado laboral, el medio ambiente y el Green Deal, la economía azul sostenible o el poder financiero en la UE, entre otros temas relevantes europeos. Más recientemente, la UVigo también se unió a la red Jean Monnet ENDE sobre la adaptación de la UE al reto de la digitalización y la gobernanza electrónica.

Como explica Garea, “las actividades formativas realizadas en el marco de nuestras acciones Jean Monnet no solo enriquecen la formación académica de los estudiantes, sino que les proporcionan herramientas para comprender mejor el funcionamiento de la UE, sus políticas y su impacto en la vida cotidiana, fomentando valores como la cohesión, la diversidad y ciudadanía activa. Además, el programa Jean Monnet promueve la colaboración entre universidades, expertos Jean Monnet y centros de investigación de diferentes países, lo que puede dar lugar a intercambios académicos y oportunidades de trabajo en red para estudiantes y profesores, así como la captación de nuevos fondos europeos. Esto contribuye a una mayor internacionalización de la Universidad y a la creación de una comunidad académica más diversa y enriquecedora, en definitiva, más conocedora de la Unión Europea”.

Luis Domínguez, un pionero del programa Jean Monnet

El catedrático Luis Domínguez, del Departamento de Historia, Arte y Geografía, fue uno de los docentes pioneros en implicarse en las acciones del programa Jean Monnet. Coordinador del Centro de Excelencia, director de dos cátedras y responsable de varios módulos y proyectos, recuerda que la llegada a la presidencia de la Comisión Europea de Jacques Delors, en 1985, representó un hito en el proceso de construcción europea. Fue bajo su mandato cuando se puso en marcha el programa Jean Monnet para cofinanciar la docencia de materias universitarias relacionadas con la construcción europea. Pero la Comisión Delors también fue la responsable de adoptar la bandera y el himno del Consejo de Europa (hoy Unión Europea) y de la puesta en marcha el programa Erasmus.

Tirando de memoria, recuerda que el primer módulo Jean Monnet que tuvo la Universidade de Vigo comenzó a impartirse en el curso 1996/97, coordinado por el profesor y luego vicerrector de Relaciones Exteriores, Xulio Pardellas. Dividido en cuatro secciones (economía, derecho, cultura e historia) Domínguez se encargó de la parte relacionada con la historia y “ahí comenzó una larga y provechosa relación personal con la integración europea”. Fue a partir de ese momento cuando comenzó a labrarse un perfil de docencia, investigación y transferencia en los European Studies “que me permitieron alcanzar, en 2010, la cátedra Jean Monnet Ad Personam que era la máxima distinción que otorgaba el programa”, la primera que se otorgaba a un profesor de las universidades gallegas. A partir de ese momento la UVigo fue teniendo “fama de rigor y buen hacer y eso se fue traduciendo en la concesión de un buen número de módulos, más cátedras, dos ediciones de centros de excelencia y varios proyectos. La UVigo es hoy una institución de referencia en los European Studies”.

Con esta experiencia a sus espaldas, recuerda con especial cariño el proyecto We are European Citizens, que se desarrolló durante el curso 2013/2014. “Fue una experiencia muy enriquecedora de elaboración conjunta de materiales sobre la construcción europea para la docencia no universitaria, con la entusiasta colaboración de una decena de centros, públicos y privados, del entorno de Vigo”. Entre los resultados más destacados estuvo la creación de dos videojuegos y dos cómics gracias a los que el proyecto obtuvo “el galardón más importante que concede Jean Monnet entre todas las iniciativas cofinanciadas por el programa en las universidades europeas y del resto del mundo: el Success Stories del año 2015”.

Celso Cancela, al frente de la Cátedra European Institutions and Citizens

El profesor Celso Cancela, del Departamento de Sociología, Ciencia Política y de la Administración y Filosofía, dirige actualmente la Cátedra Jean Monnet European Institutions and Citizens. Adapting the IU to the Digitalisation Challenges. Al igual que Domínguez, cuenta con una amplia trayectoria coordinando actividades dentro del programa Jean Monnet y, por lo tanto, con una interesante visión histórica. “Hace 25 o 30 años apenas se prestaba atención sistemática y profunda a la Unión Europea en los estudios universitarios, pero las diferentes acciones Jean Monnet permitieron ofrecer una formación relativamente especializada en campos diversos e incluso incorporar materias específicas sobre la integración europea al currículo del alumnado”. Al mismo tiempo, destaca, “estas acciones también incentivaron la investigación y la creación de redes de colaboración, tanto en el ámbito intra-universitario como en el inter-universitario”.

Por todo esto, tanto en lo profesional como en lo personal valora muy positivamente su participación en sucesivas actividades. “Supusieron un notable y continuo enriquecimiento profesional, al permitirme desarrollar habilidades de liderazgo y trabajo en equipo. Además, fomentaron la innovación en la enseñanza, fortalecieron las redes de colaboración y contribuyeron a mi crecimiento profesional. A lo largo de mi trayectoria, tuve la oportunidad de ofrecer formación al estudiantado, acercándolo al ámbito laboral de la Unión Europea y a los proyectos europeos. Por supuesto, también incentivaron la activación de líneas de trabajo e investigación, así como la publicación de resultados”.

En su caso, a lo largo de los años abordó en diferentes actividades temas como el papel de las regiones en la UE, la evolución político-constitucional o los retos políticos e institucionales del siglo XXI. Se analizaron cuestiones como los desafíos en la protección de los derechos y libertades, las crisis y los procesos de ampliación, así como la europeización y la profunda transformación digital que experimentó la Unión.

Guardia especial recuerdo de los primeros módulos que coordinó en la primera década de este siglo. “En aquel momento, se prestaba una reducida atención a estas cuestiones y el alumnado desconocía tanto el alcance como las oportunidades que ofrecía la UE. Estas primeras acciones Monnet tuvieron una notable repercusión académica, ya que cubrieron un vacío en la formación del alumnado en relación con la dimensión europea que estaban adquiriendo algunas políticas públicas y con las posibilidades laborales derivadas de la UE. Gracias a esto, fue posible concienciar al alumnado sobre la importancia de la Unión Europea y de sus políticas”, concluye.