Tomiño continúa implementando su plan de renovación de la iluminación pública con un sistema de telegestión

El Concello de Tomiño continúa implementando mejoras de forma permanente dentro del programa de eficiencia y ahorro energético puesto en marcha hace varios años.

Dentro de las líneas principales de la gestión energética llevada a cabo, figuran la creación del inventario de todas las instalaciones consumidoras de energía eléctrica; la implantación de un sistema de gestión energética municipal; la optimización de tarifas y potencias contratadas; la licitación en abierto del suministro de electricidad, y actuaciones para mejorar la eficiencia de algunas instalaciones o servicios municipales con energía fotovoltaica, tramitándose las correspondientes subvenciones de diferentes organismos, como el INEGA, IDAE, Diputación de Pontevedra, etc. A estas medidas hay que sumar la instalación de dos puntos de recarga para vehículos eléctricos en Tomiño y Goián, y la adhesión al Pacto de las Alcaldías.

En el año 2024, concretamente, se renovaron unos 2000 puntos de luz de la iluminación pública, instalándose además 36 cuadros de mando nuevos, todos ellos con sistema de telegestión y logrando una clasificación “A” dentro del Reglamento de eficiencia energética en instalaciones de iluminación exterior.

Otra particularidad de las luminarias, con garantía de 10 años, es que reducen automáticamente su potencia en las horas de menor uso de la vía pública, y están reguladas para reducir un 50% del flujo de luz, con un importante ahorro económico y eliminando la contaminación lumínica en las horas centrales de la noche.

“Con todas estas medidas, el ahorro conseguido solo en el último año, ronda los 500.000 kWh, lo que significa además una reducción de unas 250 toneladas de CO2, liberadas a la atmósfera, contribuyendo así a la mejora del medio ambiente y, en términos económicos, más de 70.000 euros ahorrados”, explica el concejal de Eficiencia Energética, Lois Vázquez.

Adhesión al Pacto de las Alcaldías

Por otra parte, se trabajó en el Plan de Acción por el Clima y la Energía Sostenible, para cumplir los compromisos adquiridos por el Concello con la adhesión al Pacto de las Alcaldías. En dicho documento se tomaron una serie de medidas para alcanzar en el año 2030 el objetivo de reducir un 40% las emisiones de CO2 del municipio. Además, se realizó un estudio sobre la vulnerabilidad del ayuntamiento al cambio climático, encontrando los puntos más perjudicados y tomando medidas de adaptación para disminuir las vulnerabilidades encontradas.