Un total de 4.108 personas en situación o riesgo de exclusión encontraron en 2025 apoyo para avanzar en sus procesos de inclusión social y laboral en la Fundación Érguete-Integración. De ellas, 595 consiguieron acceder a un empleo, un paso clave para mejorar su autonomía y sus condiciones de vida.
Estos resultados consolidan la trayectoria de la entidad fundada en 1999 por Carmen Avendaño y que hoy acompaña a personas vulnerabilizadas en las áreas de Vigo, A Coruña y Ourense a través de un modelo de intervención integral que combina formación, orientación laboral, apoyo psicosocial y acompañamiento continuado.
A través de itinerarios personalizados, el trabajo de la Fundación se enfoca en las diversas realidades de las personas a las que acompaña -desempleadas de larga duración, personas sin hogar, con adiciones, migrantes, personas privadas de libertad…-, adaptando las intervenciones a sus necesidades y a sus tiempos. En este sentido, cabe destacar la satisfacción que los usuarios y usuarias mostraron con la atención recibida, valorando las actividades realizadas con una nota media de 9,7 sobre 10 en las encuestas de finalización.
Este enfoque se concreta también, entre otras actuaciones, en el desarrollo de 151 acciones formativas a lo largo del año, con cerca de 4.000 horas orientadas al avance de las competencias profesionales, personales y digitales. Además, se establecieron 31 convenios con el tejido empresarial y 5 nuevos acuerdos con entidades del tercer sector, con el objetivo de facilitar el acceso al empleo de las personas participantes
Acceso al empleo: una puerta a la inclusión
Para muchas de las personas participantes, el acceso a un empleo supone un punto de inflexión. Durante 2025, 595 personas (197 mujeres y 398 hombres) lograron incorporarse al mercado laboral, mientras que otras 60 pusieron en marcha iniciativas de autoempleo con el apoyo de la entidad.
Este proceso requiere, en muchos casos, superar barreras previas como la falta de cualificación, la carencia de experiencia profesional o la brecha digital. Por ello, el acompañamiento no se limita a la orientación laboral, sino que incluye también formación para el empleo, desarrollo de competencias técnicas y transversales, intermediación con empresas y seguimiento continuado de los itinerarios de inserción y de las contrataciones.
Asimismo, la Fundación promueve la inclusión a través de la Empresa de Inserción Laboral Cormo Integral, que desarrolla su actividad desde 2005 centrándose en el sector forestal y en los servicios de apoyo en labores cotidianas a personas vulnerables.
Procesos de reinserción desde el medio penal
De las personas atendidas en 2025, 477 cumplen condena en centros penales de Pontevedra, A Coruña y Ourense, o se encuentran en proceso de excarcelación. En este contexto, acceder a oportunidades formativas y laborales resulta determinante para construir una vida fuera del sistema penal y reducir el riesgo de reincidencia.
Asimismo, a pesar de que el acceso al empleo resulta especialmente complejo en este colectivo debido a factores como los antecedentes penales, la falta de experiencia laboral reciente o las dificultades para retomar una vida normalizada, un total de 84 personas lograron un trabajo tras participar en programas que combinan formación, desarrollo personal y acompañamiento individualizado.
Estas intervenciones se desarrollan en coordinación con los centros penitenciarios y con otros recursos comunitarios, con el objetivo de facilitar la transición hacia la vida en libertad.
Atención a situaciones de exclusión severa
Otras 1.797 personas en situación de exclusión social severa en la ciudad de Vigo y A Coruña —muchas de ellas sin hogar o con problemas de salud física y mental asociados al consumo— accedieron a recursos básicos de alimentación e higiene, material para la prevención de contagios o atención psicosocial, al tiempo que contaron con un acompañamiento orientado a mejorar su situación personal y laboral.
En estos casos, el trabajo se centra tanto en la cobertura de necesidades inmediatas como en el avance del bienestar físico y emocional, ofreciendo una puerta de entrada próxima y flexible para iniciar el proceso de recuperación y procurando avanzar hacia modelos de intervención más sostenibles a largo plazo, en los que cada persona sea protagonista de su propio cambio.
Espacios específicos para mujeres
Además de incluir una perspectiva igualitaria en todo el trabajo que realiza, la Fundación Érguete-Integración desarrolla actividades orientadas exclusivamente a mujeres en situación de vulnerabilidad, que incluyen espacios de apoyo, formación y acompañamiento adaptados a sus realidades. Estas acciones, en las que participaron un total de 219 usuarias en 2025, buscan reducir desigualdades y fortalecer la autonomía personal, especialmente en contextos atravesados por múltiples discriminaciones.
Un compromiso constante con las personas
Más allá de los datos, la memoria de 2025 refleja el trabajo diario de un equipo de más de 50 profesionales que procuran ofrecer una atención de calidad, centrada en las necesidades reales de las personas más vulnerables. En palabras de Rubén Cagiao Avendaño, actual presidente de la entidad, Carmen Avendaño “nos enseñó que detrás de cada expediente hay una persona, una historia y una familia; que no hay casos pedidos y que la respuesta a la exclusión no puede ser el castigo ni el abandono, sino el acompañamiento y la justicia social”. Este ejemplo de lucha y defensa de los derechos de los colectivos desfavorecidos sigue siendo la fuente de inspiración de la labor de la Fundación que, a finales de 2025, reforzó su patronato con la incorporación de Lola Galovart, otra figura referente y con una sólida trayectoria en la defensa de los derechos sociales.
Por último, el presidente agradeció el compromiso de las personas, entidades del tercero sector, instituciones y empresas que colaboran con la Fundación haciendo posible su labor en la mejora de las condiciones de vida, sociales y laborales de las personas más vulnerables.

