En los pasados días se produjo el “traslado exprés” de la escuela infantil municipal de Ponteareas desde el Parque da Feira Vella al Parque Ferro-Ucha, donde inició la actividad este lunes. Sin embargo, la sorpresa para los vecinos, según indica el BNG, se produjo cuando el antiguo edificio apareció ese mismo día ya vallado para proceder a su demolición por la vía de los hechos consumados.
El Bloque ya había registrado una batería de preguntas el pasado 14 de abril con el objetivo de conocer los usos previstos para esta edificación, los motivos que justifican la decisión del gobierno de demolerla o los criterios técnicos, urbanísticos y de cualquier otra índole que avalen el derribo de un inmueble del patrimonio municipal. La formación exigió también al gobierno tripartito “la apertura de un proceso de diálogo para definir sus posibles usos y evitar su demolición”.
“El antiguo edificio puede y debe seguir teniendo una utilidad social para Ponteareas”, insisten desde el BNG, apostando en primer lugar por analizar la necesidad de más plazas públicas en la localidad y por estudiar alternativas que den respuesta a las necesidades de los vecinos. “No tiene sentido destruir un espacio que puede ser aprovechado con visión y responsabilidad”.
“Se trata de un edificio en el que, con el BNG en la alcaldía, se realizaron obras de rehabilitación energética, con una inversión superior a los 100.000 euros, financiadas en un 80% con fondos europeos, siguiendo la estrategia urbana Ponteareas Hábitat Saludable”, recuerda el Bloque.
Además, la formación señala que “tras la decisión del gobierno de Nava Castro y la derecha de convertir el que iba a ser un centro cívico en una residencia puntual para artistas, Ponteareas carece de espacios en los que prestar determinados servicios municipales o en los que los colectivos sociales puedan desarrollar sus actividades, por lo que no sería aceptable la demolición de uno de los pocos edificios municipales con los que cuenta la localidad”.
Desde el BNG concluyen que Ponteareas está ante una oportunidad para avanzar con proyectos que mejoren la calidad de vida de sus vecinos, y reivindican su proyecto como “la alternativa de gobierno capaz de garantizar una gestión eficaz, responsable y centrada en las personas, frente a quien ya demostró su incapacidad para dar respuesta a las necesidades reales de la villa”.

