“Sobre 15.000 personas o más. Hubo gente de todas partes, hasta me escribieron en árabe”. Así de rotundo se mostraba Fernando Fernández Penedo este sábado, a un día de cerrar las puertas del tradicional Belén Artesanal en Movimiento de Gondomar. “Nando”, natural de Baiona aunque en la actualidad vecino de la parroquia de Borreiros, lleva siete años montando esta espectacular recreación del Nacimiento de Jesús, que ocupa 75 metros cuadrados en forma de “U” y cuenta con más de 2.000 figuras, 216 de ellas animadas. Por el Auditorio del Centro Neural han pasado desde el pasado 6 de diciembre, día en el que fue inaugurado, gentes de todo el mundo, desde Turquía a Latinoamérica, y también llegados desde todos los puntos de España. No faltaron las habituales excursiones organizadas explícitamente para contemplar el Belén de Gondomar, en autobús, como las venidas desde León o Ponferrada. También se pasaron multitud de grupos de seis o siete personas.
“Quiero dar las gracias a las miles de personas que visitaron el Belén de Gondomar, y también al Concello por su colaboración, y a todas las personas que escribieron en el libro de visitas, y hasta el año que viene”, señaló “Nando”, que lleva más de 35 años como aficionado belenista, y que comenzó el montaje el pasado 14 de noviembre, dedicando 12 horas diarias a su construcción, de lunes a sábado, durante casi tres semanas. Los materiales utilizados son reciclados, y gracias a los cientos de motores, miles de metros de cableado, cientos de enchufes, bombillas, bombas de agua y fuentes consigue que la maqueta cobre vida. Este lunes comenzará a desmontarla.
La Anunciación a María, el Palacio de Herodes, la Huida a Egipto, el Sueño de San José, el Niño en el Templo, la Caravana de los Reyes Magos, son algunas de las representaciones que pudieron verse entre otros muchos detalles, como una herrería, una posada, una zapatería, una pescadería, mercadillos, juegos populares y una pista de bolos celta, o una réplica del puente románico de A Ramallosa, sin faltar por supuesto el Pesebre con el Niño Jesús. Su primer Belén ocupó una mesa de 80×80, y tras triplicar su tamaño ya el segundo, con el paso de los años llegó a ocupar los 20 metros cuadrados de su garaje. Tras ocupar el corredor lateral del Auditorio Lois Tobío en cuatro ocasiones y la última planta de la Casa de la Cultura tras un año de parón por la pandemia, por segundo año volvió al Centro Neural (Policía Local).

