Tres jugadores de la ED Val Miñor de Nigrán marchan para el Barça y el Villarreal

Las grandes promesas del fútbol nacional llevan el sello de Nigrán en el ADN y se llaman Pedro Fernández, Pedro Villar e Iker Folgar, los tres jugadores de la E.D. Val Miñor-Nigrán y compañeros de equipo. Los dos primeros, de 14 años y de las parroquias de Priegue y Camos respectivamente, se trasladan a mediados de mes a vivir a la Masía para jugar en el F.C. Barcelona (Cadete B) y Folgar, de 15 y de Nigrán, marcha este domingo para el Villarreal (Cadete A). Por este motivo, el alcalde de la localidad, Juan González, acudió en el mediodía de este viernes al campo municipal de Condomínguez para asistir a su último entrenamiento como “valmis” y acercarles unos regalos marca Juan María by lolola de la colección #ParaísoNigrán (marca de vestir de moda inclusiva del CEE Juan María).

“Son tres vecinos que comenzaron con 3 años en la E.D. Val Miñor y que en esta escuela de Nigrán se transformaron en auténticos deportistas de élite reclamados por los clubes más punteros, para el Ayuntamiento ellos son los mejores embajadores que podemos tener y queremos desearles suerte”, les transmitió el alcalde, Juan González, quien aprovechó la ocasión para felicitar a la escuela de fútbol “por impartir la mejor formación deportiva y técnica a más de 200 niños de Nigrán y 400 de la comarca poniendo siempre por encima de todo los valores de la amistad, la humildad, el compromiso y el respeto”. “Los ‘Pedros’ e Iker son el mejor ejemplo del buen hacer de esta escuela de fútbol: tres chicos que siendo ya unas auténticas figuras en el fútbol base mantienen los pies en la tierra y, sobre todo, siguen siendo niños excepcionales”, añade González, quien elogia “el mérito que tiene sobresalir de esta manera en un deporte de masas como es el fútbol” y recuerda en este sentido al jugador del Celta Kevin Vázquez, “persona también excelente y de Camos, como Villar”.

Por su parte, el presidente de la E.D. Val Miñor-Nigrán, Juan Díaz, destaca el orgullo y alegría que supone para la entidad favorecer el progreso de sus jugadores, como ya fue el caso de los hermanos Alcántara, Rodrigo Moreno o Santi Comesaña. “Ojalá que tengan mucho éxito en el campo deportivo y, sobre todo, que sigan creciendo como las excelentes personas que son a día de hoy porque son realmente chicos excepcionales”, subraya.

“No estoy nervioso para nada, voy tranquilo y confiado, pero reconozco que me preocupa dejar aquí a mi familia y amistades”, explica el centrocampista Pedro Villar, quien mantiene hasta la próxima semana el brazo escayolado tras partir este mes de junio cúbito y radio en un partido como capitán de la selección gallega en el Campeonato de España de selecciones autonómicas. Por su parte, su compañero de equipo y amigo inseparable desde la infancia, el mediapunta Pedro Fernández, admite que sí está algo más inquieto por su propio carácter. “Nunca jamás pensé que nos podría querer el F.C. Barcelona, así que desde que me llamaron no dudé que quería ir”, confiesa Fernández. Nacidos ambos con 24 horas de diferencia en enero de 2008, “culés” de siempre y amigos desde la cuna, ahora compartirán habitación en la Masía, una realidad que les da mucha seguridad a ambos. “Que dos chicos de un mismo equipo sean fichados por el Barça es algo extremadamente raro, y nosotros somos conscientes de esa suerte y queremos aprovecharla”, explican. Ambos siguen la estela de los Alcántara hace 17 años y conocen ya a muchos de sus compañeros y al entrenador tras haber visitado la Masía en febrero y jugado el Campeonato de España de selecciones autonómicas. Los dos llevan el fútbol en la sangre: Villar es hijo del director deportivo de la E.D. Val Miñor-Nigrán, Alejandro Villar, y nieto del histórico jugador del R.C. Celta Luis Villar, mientras que el padre de Fernández jugó en la cantera del Celta. Para los “Pedros” su referente también es común: el azulgrana Gavi.

En el caso de Folgar, extremo izquierda, marcha este domingo para Villarreal con la tranquilidad de que su madre dejará Nigrán para instalarse a pocos kilómetros de la residencia de la ciudad deportiva donde él vivirá. “No conozco a mis compañeros y con el entrenador hablé por teléfono”, explica este jugador admirador del regate de Neymar que él precisamente domina y decidido a “aprovechar la estancia en el Villarreal”. “Es un jugador muy desequilibrante y de gran calidad”, destaca su entrenador.