La CIG-Saúde denuncia que el nuevo sistema de control de las bajas por parte de la Consellería de Sanidade está provocando una mayor sobrecarga en la Atención Primaria del área sanitaria de Vigo, al tiempo que incide en el “desprestigio” del personal médico de Atención Primaria.
Desde la central señalan que el sistema de control de las bajas implantado por la Xunta obliga al personal médico a dedicar una parte importante de su tiempo a revisar y elaborar informes relacionados con estos procesos. “Esta situación provoca demoras en otros procedimientos asistenciales y no administrativos, en un contexto en el que muchos centros de salud ya presentan listas de espera superiores a los 15 días”.
Además, este sistema cuestiona la labor de la propia Inspección Médica del Sergas, organismo competente en esta materia, que, lejos de verse reforzado con más personal, observa como la contratación de inspectores e inspectoras médicas se utiliza para desarrollar una campaña política de desprestigio tanto de la clase trabajadora como de las profesionales sanitarias. Asimismo, contribuye a la culpabilización del personal médico de Atención Primaria del Sergas, “poniendo en tela de juicio su criterio profesional”.
Todo esto sucede dentro de un momento especialmente crítico para la Atención Primaria del área sanitaria de Vigo, consecuencia de las “nefastas políticas” de recursos humanos desarrolladas por el Sergas durante décadas. “Estas políticas provocan que las nuevas profesionales médicas no consideren la Atención Primaria en Vigo como una opción laboral prioritaria”.
Ante esto, la CIG-Saúde exige, una vez más, que se dote a los centros de salud de los recursos humanos y materiales necesarios; que se oferten todas las vacantes existentes en el área sanitaria; que se dote al hospital de una estructura acorde a las necesidades actuales de la población; y que se ponga fin a las derivaciones a la sanidad privada con el único objetivo de hacer negocio con la salud de la ciudadanía.
“Estas son las medidas que realmente contribuyen a la recuperación de las personas trabajadoras en situación de incapacidad temporal, y no aquellas que únicamente están orientadas al control y a la persecución”, finalizan.

