El BNG, a través de su diputada en el Parlamento Gallego y candidata a la alcaldía de Ponteareas, Cristina Fernández Davila, viene de exigir a la Consellería de Sanidade de la Xunta y al Sergas que garanticen una atención digna y accesible a las personas usuarias de la Unidad de Salud Mental de Ponteareas, tras la decisión de trasladar las consultas al Hospital Nicolás Peña de Vigo.
Fernández Davila recuerda que el cierre de una planta del Centro de Salud de Ponteareas obligó a la reubicación de diferentes servicios. Sin embargo, considera que la solución adoptada para la Unidad de Salud Mental supone un grave perjuicio para las personas enfermas y sus familias, al ser derivadas a Vigo sin información previa ni explicaciones claras sobre la duración de esta medida.
Según señala el BNG, la Unidad de Salud Mental de Ponteareas presta cobertura a cerca de 50.000 personas de la comarca del Condado-Paradanta, muchas de las cuales presentan serias dificultades para desplazarse. “Estamos hablando de pacientes que, en muchos casos, no conducen, dependen del transporte público o del apoyo de sus familias para acudir a las consultas. Obligarles a desplazarse hasta Vigo es una decisión que dificulta el acceso a la atención sanitaria y puede provocar el abandono de los tratamientos”, advierte Cristina Fernández.
La diputada del Bloque destaca que la situación resulta especialmente preocupante en el caso de las personas que precisan tratamientos periódicos, como la administración de medicación inyectable, ya que la falta de conexiones directas de transporte público desde muchas parroquias de la comarca convierte cada cita en una carrera de obstáculos.
El BNG también denuncia la falta de información facilitada por el Sergas tanto a las personas usuarias como al propio personal de la Unidad, que desconoce aspectos fundamentales como el tiempo que se mantendrán las consultas en Vigo, si se conservarán los mismos profesionales de referencia o cuál será la organización asistencial en los próximos meses.
Cristina Fernández considera que esta incertidumbre, unida a las dificultades de movilidad, puede traducirse en un empeoramiento de la salud mental de muchas personas, incrementando el riesgo de abandono de los tratamientos y de descompensaciones. Por ello, el BNG solicita que la Xunta de Galicia y el Sergas habiliten de manera inmediata unas instalaciones alternativas en el casco urbano de Ponteareas para mantener la Unidad de Salud Mental en la villa mientras no sea posible regresar al Centro de Salud.

