El Concello de Redondela, a través de un plan conjunto entre la Concejalía de Seguridad Ciudadana y la Jefatura de la Policía Local, continúa desarrollando de forma intensiva su campaña contra el abandono de vehículos en la vía pública. Esta medida busca liberar plazas de estacionamiento, garantizar la salubridad de las calles y mejorar la seguridad vial y la imagen urbana en todo el término municipal.
Las primeras actuaciones y notificaciones directas a los titulares se centraron en calle de O Muro, en la carretera nacional 550, donde los agentes de la Policía Local abrieron expediente a alrededor de una docena de vehículos. Los agentes constataron mediante actas de seguimiento de un mínimo de dos meses su aparente estado de abandono. Esta fase inicial de la campaña está siendo un éxito de concienciación, puesto que a día de hoy varios de esos automóviles ya fueron retirados de forma voluntaria por sus propios dueños tras recibir el requerimiento oficial del Concello.
La alcaldesa, Digna Rivas, explicó que con estas actuaciones “damos respuesta a una demanda de los residentes en zonas con alta densidad de tráfico”. Rivas señaló que “un coche abandonado no es solo un problema estético o de falta de aparcamiento; se convierte en un foco de insalubridad, basura y peligro para los peatones”. La regidora hizo también un llamamiento “a la responsabilidad ciudadana para evitar que la vía pública sea utilizada como una escombrera improvisada”.
Último aviso legal en el BOE
Paralelamente, el procedimiento administrativo sigue su curso legal para aquellos casos en los que resultó imposible localizar o notificar a los propietarios por vía directa. Se publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el anuncio oficial para dos turismos localizados en la Avda. Ernestina Otero y en el Camiño da Tafona. El plazo finalizará el próximo lunes 13 de julio.
El Concello advierte de que, si en esa fecha los titulares no presentan alegaciones ni proceden a la retirada de los coches (previo abono de las tasas correspondientes), ambos turismos serán declarados oficialmente como Residuos Sólidos Urbanos (RSU) al amparo de la Ley de Residuos de Galicia. Una vez dictada esta resolución, el Concello procederá a su retirada con la grúa y a su posterior despiece y destrucción definitiva en un centro autorizado de reciclaje, repercutiendo todos los costes económicos a los propietarios.
Las sanciones a las que se exponen los propietarios son multas por abandono que van desde los 751 € hasta los 1.500 €, pudiéndose imponer multas coercitivas repetitivas de hasta 3.000 €. El titular debe también pagar obligatoriamente la tasa de la grúa, los costes de depósito y los gastos del traslado y destrucción en el vertedero de coches.

