Ormaluga, Organización de Marineros/as Luso Galaica, continúa avanzando en su objetivo de fortalecer la pesca y el marisqueo artesanal mediante iniciativas que acercan el producto del mar directamente al consumidor. En este contexto, anuncia el refuerzo de su servicio de distribución de cara a la temporada estival, incorporando entregas los viernes por la tarde. Asimismo, avanza hacia la próxima incorporación de la navaja de Aldán a su canal de distribución directa.
Como organización de productores de pesca y marisqueo artesanal, Ormaluga tiene un propósito claro: dignificar el trabajo de las mujeres y hombres que viven del mar. Promueve un modelo de explotación sostenible, fuertemente vinculado al territorio, y defiende una comercialización de proximidad en la que el producto y quien lo produce ocupan un lugar central.
La pesca artesanal no es solo una actividad económica. Es también un elemento fundamental para la conservación de la identidad costera, la cohesión social y la soberanía alimentaria. Los organismos internacionales reconocen su papel como generadora de riqueza local, fijador de población y garantizadora de un aprovechamiento responsable de los recursos marinos.
En este contexto, desde Ormaluga apuestan decididamente por las cadenas cortas de comercialización, consideradas la fórmula más adecuada para los pequeños productores de la pesca artesanal. La atomización de la oferta dificulta la capacidad de negociación individual de los profesionales del mar, por lo que organizaciones como Ormaluga resultan fundamentales para sumar esfuerzos y crear estructuras colectivas que permitan comercializar el producto en condiciones más justas.
Un canal propio para acercar el mar a la mesa
Para avanzar en esta línea, a comienzos de año pusieron en marcha un canal propio de distribución directa. Desde la Lonja de A Guarda, situada en el extremo septentrional de Galicia, y trabajando codo con codo con la Cofradía Santa Tecla, no solo abastecen al ámbito local. Acercan su producto a lugares tan diversos como O Porriño, Redondela, Arcade, Vilaboa o Vigo, abasteciendo una amplia variedad de clientes. Desde restaurantes recomendados por guías gastronómicas de prestigio, pescaderías de proximidad y establecimientos de restauración que sirven menú diario.
La diversidad de las capturas realizadas por los socios de Ormaluga permite adaptar la oferta a las necesidades de segmentos muy distintos, consolidando una red comercial que, desde su puesta en marcha en marzo, está suponiendo un importante salto cualitativo para la presencia del producto artesanal en los mercados más exigentes.
Nuevo servicio de reparto los viernes por la tarde
El incremento de la demanda y la llegada de la temporada de verano llevaron a Ormaluga a reforzar este servicio logístico con la incorporación de entregas los viernes por la tarde, una medida especialmente orientada a cubrir las necesidades de la hostelería durante los fines de semana.
Este nuevo servicio permitirá que restaurantes, pescaderías y otros clientes puedan disponer de especies capturadas esa misma mañana, reduciendo al mínimo los tiempos entre la extracción y el consumo. De este modo, el producto podrá pasar del mar a la mesa en pocas horas, garantizando la máxima frescura y calidad en uno de los momentos de mayor demanda del año.
En breve, la navaja de Aldán
La ampliación de los servicios de Ormaluga no finaliza aquí. En las próximas semanas, sumarán a su canal de comercialización directa la navaja capturada por sus socios de Aldán.
La navaja de esta zona cuenta con un amplio reconocimiento por su calidad y su incorporación permitirá ampliar la oferta disponible y responder a una petición recurrente de restaurantes, pescaderías y consumidores que ya confían en los servicios de Ormaluga.
Artesanal es mar
Para Ormaluga, la pesca artesanal representa mucho más que una actividad productiva. Es una forma de entender la relación con el territorio, con el mar y con la comunidad poniendo el eje en la sostenibilidad como garante de futuro.
A través de la distribución directa, de la promoción de las cadenas cortas de comercialización y de la valorización del trabajo de los profesionales del sector, continúan trabajando para cumplir su principal objetivo: acercar el mar a la mesa, de forma sostenible, justa y próxima.

