Más de 60 personas recorren en Goián uno de los sistemas militares más fortificado de la Guerra de la Restauración

El proyecto Fortalezas da Fronteira celebró este sábado una nueva actividad abierta a la ciudadanía con una ruta por el sistema fortificado de Goián, uno de los enclaves más relevantes para comprender el paisaje defensivo de la raia miñota durante la Guerra de la Restauración.

Se trató de una actividad en la que participaron más de 60 personas llegadas de toda Galicia, además del grupo de chicos y chicas de Colombia, Italia, México y varios puntos de España, que forman parte del campo de voluntariado internacional de la Dirección Xeral de Xuventude de la Xunta de Galicia, que trabaja este año en el yacimiento arqueológico de As Torres, en San Miguel de Taborda.

La visita comenzó en la Fortaleza de San Lourenzo de Goián, donde Xoán R. Carnero Fernández “Perico” realizó una introducción histórica sobre la importancia de este espacio en el contexto militar, territorial y comercial del Baixo Miño. Durante su intervención, Carnero explicó que Goián fue un enclave miñoto de gran relevancia durante la Guerra de la Restauración, tanto por su posición estratégica frente al río Miño como por el papel del paso de barcas y de las comunicaciones con la otra orilla.

Según señaló, en este punto llegó a construirse “el sistema militar más complejo del Baixo Miño”, formado por los fuertes de la Concepción, de As Chagas y de A Barca, este último sustituido después de la guerra por la actual fortaleza de San Lourenzo. Carnero recordó también que Goián fue objetivo militar en diferentes momentos del conflicto, con incursiones portuguesas en 1644 y 1664, año en el que se llegó a establecer en este espacio la torre de Mateo da Guerra.

Tras la contextualización inicial, la ruta permitió acercarse a la configuración del sistema fortificado de Goián y a su relación con el paisaje, con el río Miño y con la orilla portuguesa. La actividad sirvió para comprender cómo estas estructuras no funcionaban de manera aislada, sino formando parte de un dispositivo defensivo más amplio, vinculado al control del territorio, de los pasos fluviales y de las vías de comunicación.

Uno de los espacios abordados durante el recorrido fue la Fortaleza de la Concepción, una fortificación de tierra de grandes dimensiones ubicada en un pequeño alto con amplia visibilidad sobre el río Miño y sobre su ribera contraria. La fortaleza, situada a unos 500 metros de la orilla en línea recta, formaba parte del conjunto defensivo de Goián y tenía una posición clave dentro del sistema.

En la actualidad, la Fortaleza de la Concepción se encuentra muy alterada por la urbanización de la zona, por las explotaciones, por la apertura de caminos y por la construcción de la carretera que se dirige al embarcadero del ferry desde la C-550, que atraviesa y divide el recinto. Estas transformaciones dificultan la lectura de su forma original, aunque siguen conservándose diferentes partes de su estructura, entre ellas restos de baluartes, cortinas, hoyos y un hornabeque.

A partir de los planos históricos, es posible reconstruir su configuración original, que incluiría cinco baluartes y un hornabeque avanzado hacia el río Miño. Algunos de estos elementos conservan aún parte de su perfil, mientras que otros desaparecieron o fueron gravemente afectados por procesos urbanísticos, pistas, explotaciones de áridos, fincas privadas o vegetación densa.

Durante la ruta, la arqueóloga Rebeca Blanco-Rotea explicó también la relevancia del hornabeque, situado entre los baluartes orientados hacia el sur y al este, así como de la posible entrada a la fortaleza, protegida por este elemento defensivo. La lectura del terreno permite aún identificar desniveles, perfiles estratigráficos y trazas que ayudan a comprender tanto los procesos constructivos de la fortificación como las transformaciones posteriores que sufrió el espacio.

La ruta forma parte de la programación abierta de Fortalezas da Fronteira, un proyecto que combina investigación arqueológica, voluntariado, formación y divulgación alrededor del patrimonio defensivo de la raia gallego-portuguesa. Este proyecto cuenta además con el trabajo de tres alumnas de la Universidade do Minho, de Licenciatura y Máster de Arqueología, del Departamento de Historia del Instituto de Ciências Sociais, con el apoyo a UAUM.