Un reciente estudio publicado por miembros del Grupo de Trabajo Orca Atlántica –GTOA, encabezados por la especialista en orcas Dra. Ruth Esteban, sobre la subpoblación atlántica de orca ibérica (Orcinus orca), ha analizado su evolución demográfica entre los años 2011 y 2023 mediante técnicas de fotoidentificación y modelos demográficos. Los resultados muestran que la población se mantiene estable, con alrededor de 37 individuos, pero sin signos de recuperación, lo que confirma su situación de peligro crítico de supervivencia.
Esta subpoblación, única en la Península Ibérica, representa uno de los grupos de cetáceos más amenazados del Atlántico noreste.
Una población pequeña y aislada
La orca ibérica forma una subpoblación de orcas aislada de las del resto del Atlántico, que se distribuye entre Francia y el norte de Marruecos, con un número muy reducido de individuos y una fuerte dependencia de su principal presa: el atún rojo (Thunnus thynnus). Esta especialización trófica condiciona en gran medida su distribución y comportamiento. A pesar de la recuperación reciente del atún, esta mejoría no se ha traducido en un aumento de la población de orcas, lo que sugiere que otros factores están limitando su recuperación.
El estudio se basa en el registro de 26 varamientos desde el año 2000 y en las técnicas de fotoidentificación, siendo analizadas más de 18.000 imágenes recopiladas a lo largo de una década, lo que ha permitido identificar individualmente a la mayoría de los individuos de la población.
A pesar del incremento del esfuerzo de muestreo, no se ha observado un aumento en el número de individuos durante el periodo analizado, lo que sugiere una situación de estancamiento poblacional.
Factores demográficos y crecimiento poblacional
Los resultados muestran que la supervivencia de las crías recién nacidas ha mejorado en los últimos años. Sin embargo, la supervivencia de los adultos ha disminuido, especialmente en el caso de las hembras. Además, la tasa reproductiva es baja, una hembra puede tener un intervalo superior a 8 años entre dos crías consecutivas, lo que dificulta mucho la recuperación de la población. A esto se suma que la incorporación de nuevos individuos a la población adulta es limitada, lo que reduce su capacidad de crecimiento.
A pesar de que la población se ha mantenido estable en los últimos años, con alrededor de 37 individuos, el crecimiento poblacional es prácticamente nulo (alrededor de un 0,5% anual), lo que indica que la subpoblación se encuentra en equilibrio demográfico, sin capacidad real de recuperación a corto plazo. Aunque la supervivencia de las crías ha mejorado, en comparación con periodos anteriores cuando la mortalidad neonatal era muy elevada, esta mejora no ha sido suficiente para compensar la disminución en la supervivencia de los adultos.
Todo esto indica que la subpoblación no está recuperándose y supone un riesgo para su viabilidad a largo plazo.
Los nacimientos se concentran en verano y otoño
Los datos indican que la mayoría de los nacimientos se concentran en los meses de verano y otoño. Sin embargo, la información disponible es limitada, ya que los nacimientos no se observan directamente en el medio natural. Aun así, los resultados sugieren un patrón estacional en la reproducción de la subpoblación, posiblemente relacionado con la disponibilidad de recursos y la presencia de su presa principal.
Nuevas amenazas y retos para la conservación
Además de sus limitaciones demográficas, la subpoblación de orca ibérica se enfrenta a múltiples amenazas derivadas de la actividad humana. Entre ellas se incluyen las interacciones con embarcaciones, iniciadas desde 2020, así como las actividades pesqueras, que pueden provocar lesiones, enredos o alteraciones en su comportamiento.
A esto se suman otros factores como la contaminación por sustancias tóxicas y los cambios en las prácticas pesqueras, cuyos efectos sobre la población aún no se conocen completamente. Estas presiones pueden afectar tanto a su supervivencia como a su reproducción, agravando la situación de una población ya de por sí vulnerable.
Agradecimientos
Además de agradecer a la decena de personas y entidades que aportaron la información, los autores dedican el artículo a la memoria de David Alarcón, fallecido en 2022, periodista ambiental y fotógrafo de vida silvestre, desempeñó un papel crucial en el estudio y la conservación de la subpoblación de orcas ibéricas, participando en numerosos estudios de investigación y liderando iniciativas de divulgación pública. Entre los autores figura Mario Morcillo, fallecido en 2012, persona entregada a la divulgación y defensa de la población de orca ibérica.

