El papel de las mujeres de Gargamala como las “grandes depositarias de la tradición oral y musical de nuestra tierra” acaba de protagonizar en la Plaza de Abastos de Mondariz uno de los faladoiros del programa provincial Aquí faltan páxinas, la iniciativa con la que el organismo está rescatando las historias de mujeres que no suelen ser contadas. En el acto, en el que participó la diputada de Igualdad, Paula Bouzós, y el alcalde de Mondariz, Pablo Barcia, tomaron la palabra Xulia Feixoo, Lealdina Amil y María González para recordar el papel que desarrollaron y desarrollan las tocadoras y cantareiras de esta parroquia en la conservación del patrimonio cultural e inmaterial. La sesión se cerró de la mano de la música y sonido de las voces de las propias cantareiras de Gargamala.
Bouzós subrayó el papel de estas mujeres como “transmisoras de saber que sobreviven el paso de generaciones, manteniendo viva la música, las historias, los refranes y las formas de hablar propias del entorno de Mondariz”. Al respecto, recordó como las cantareiras y tocadoras de Gargamala, “reunidas en fiadas, seráns y fiestas, acompañaban las labores del campo y las celebraciones con armonías aprendidas de memoria, manteniendo viva la música, las historias, los refranes y las formas de hablar propias del entorno de Mondariz”. Por este motivo, la diputada remarcó que “ellas son las auténticas guardianas de la identidad local y su contribución es esencial para comprender la riqueza del folclore gallego”.
La tercera edición del programa Aquí faltan páxinas, que busca ensalzar la figura de mujeres vinculadas a la provincia y relevantes en la historia, tendrá continuidad con más faladoiros. Ya se organizó un faladoiro sobre las alfombristas, otro sobre Juaniña de O Porriño, sobre las madres contra la droga, sobre Doña Concha en Portas, y, tras el organizado en Mondariz para narrar la historia de las cantareiras de Gargamala, llegarán otras sesiones centradas en las mujeres del mundo del vino, en la soprano de zarzuela Matilde Vázquez, en la fotógrafa y periodista Corona González, en la bióloga Marisol Soengas, en la arquitecta Rita Fernández Queimadelos, en la cineasta Cruz Risco y en las primeras policías locales, Marina Ledo y Begoña Villar.



