La XXIII edición del Festival de Cans, por la que pasaron más de 12.000 personas a lo largo de los cinco días de programación, volvió a dejar cifras récord en lo relativo a su impacto social y económico, consolidándose como el evento cultural con mayor capacidad de dinamización de la comarca y en el certamen de referencia de los que se celebran en un contexto rural en Galicia.
El festival aumentó nuevamente el número de contrataciones vinculadas a la organización y contribuyó a una ocupación hotelera del 100%, tanto en O Porriño como en municipios limítrofes, especialmente durante el fin de semana central del certamen.
A nivel laboral, el Festival de Cans generó un total de 180 puestos de trabajo. Esta cifra supone un récord en la historia del certamen y un aumento de casi un 14% con respecto a la pasada edición, en la que habían sido 158 personas las contabilizadas. Del número total de puestos de trabajo en esta edición, 80 fueron altas directas en la Seguridad Social vinculadas al festival, en áreas como producción, transporte, coordinación de invitados, barras, merchandising, salas o montaje de espacios. Nueve de estas altas correspondieron a alumnado en prácticas de diversos centros, que en esta ocasión también se activaron desde el festival.
Dentro de las contrataciones directas, destacan especialmente las que corresponden a los vecinos de la aldea: 15 personas contratadas eran de Cans, lo que supone más del 20% del total. Uno de los datos más significativos se da en el equipo de salas, donde de las 8 personas contratadas, 7 eran vecinas de Cans, es decir, el 87,5%, garantizando además la presencia de una persona de la aldea en cada espacio de proyección. Otro dato que enorgullece especialmente al certamen es tenerle dado por vez primera la oportunidad de un alta laboral a tres chicas de la parroquia que cumplían la mayoría de edad y ya venían colaborando desde pequeñas como guías de los caminos.
Además, el Festival de Cans contó este año con la participación de 48 personas voluntarias, entre las que están 19 niñas y niños que ejercieron como guías de los caminos, en una edición que registró el mayor número hasta ahora. Del total de voluntariado, 33 personas eran vecinas de la aldea, lo que supone otro récord en esta área, representando casi el 70% de los participantes y refuerza el fuerte vínculo e implicación del pueblo con el festival.
Desde la organización del Festival de Cans se valora especialmente este dato, que evidencia el fuerte impacto comunitario y afianza el modelo participativo que constituye una de las bases sobre las que se sostiene la singularidad de este evento.
Un 100% de ocupación hotelera con público llegado de toda España y Norte de Portugal, y récord en los servicios de restauración
La ocupación hotelera volvió a registrar cifras de ocupación del 100%, ya que la mayoría de hoteles y hostales de O Porriño estuvieron ocupados por público que asistió al festival, sobre todo en el fin de semana central del certamen. Las contrataciones hoteleras se extendieron a establecimientos de Vigo, Tui, Ponteareas y otras localidades del área metropolitana.
Solo para miembros de la organización, invitadas e invitados y patrocinadores, el festival reservó un total de 172 habitaciones a lo largo de los cinco días de certamen. Este fue otro de los logros en esta edición, la descentralización del fin de semana, con movimiento de reservas a lo largo de toda la semana. Desde el martes 19 de mayo, las reservas hoteleras fueron en aumento, coincidiendo con la llegada progresiva de invitados, equipos de películas, artistas y profesionales del sector audiovisual.
Según los datos de compra de entradas on line y de registro de hoteles, fue numeroso el público llegado de diversas partes de España y del Norte de Portugal. Hubo visitantes llegados de Madrid, Barcelona, Bilbao, Salamanca, Palma de Mallorca, León o Miranda de Ebro y otros llegados de localidades portuguesas como Valença de Minho, Caminha, Paredes de Coura o Porto.
Esta presencia continuada de personal de la organización e invitados, generó también un importante impacto en los servicios de restauración de la zona. Solo a nivel interno de organización e invitados, el Festival batió este año su cifra de servicios de comida, llegando a 1.003 servicios. Es la primera vez en la historia del certamen que se rebasan los mil servicios de comida, rebasando ampliamente los 860 servicios de la última edición. En total, el Festival hizo gasto de contratación en ocho restaurantes y empresas de cátering de la zona, ubicadas tanto en la aldea de Cans como en el centro de O Porriño.
La organización de este año contó además con refuerzos de contratación privada de servicios de limpieza, seguridad y accesibilidad, incluyendo baños adaptados y una nueva rampa accesible construida para acceder al Parque de O Río. Uno de los espacios con gran aceptación fue el nuevo lugar Espazo Cueiros, dedicado al descanso de madres lactantes y la atención de las familias, reforzando la idea del festival de repensar los cuidados en relación al público y a los trabajadores e invitados.
Finalmente, el Festival de Cans quiere destacar la ausencia total de incidencias de relevancia y agradecer el comportamiento ejemplar de las miles de personas que pasaron por la aldea a lo largo de la pasada semana, contribuyendo a mantener el espíritu comunitario y respetuoso que define al Festival de Cans.

