En un comunicado conjunto, las comunidades de montes vecinales en mano común de A Guarda y Salcidos desmienten la información en la que se denuncia la supuesta desaparición de tres esculturas vinculadas al Camino Portugués de la Costa. “Esta afirmación es completamente falsa, y forma parte de una campaña de manipulación promovida por personas con intereses personales y vendettas”, aseguran.
“Las esculturas no desaparecieron ni fueron trasladadas sin control. Son un total de nueve esculturas que se encuentran bajo custodia de las comunidades de montes, algunas de ellas en el mismo local compartido con el Concello y que está siendo reorganizado para otros usos. De las tres esculturas citadas, dos siguen en el mismo lugar, y la tercera está igualmente localizada”, señalan en el comunicado.
“Lo más grave es que el paradero exacto de estas esculturas es perfectamente conocido por la entidad denunciante, la Asociación Vecinal Alameda. Se trata, por lo tanto, de una acusación falsa realizada con plena conciencia y que no se ajusta a la realidad, lo que supone una grave irresponsabilidad y una tentativa deliberada de difamar e intoxicar a la opinión pública”, lamentan.
Asimismo, recuerdan que la Asociación Vecinal Alameda “está directamente relacionada con el anterior presidente de la Comunidad de Montes de A Guarda, quien dejó la entidad en una situación crítica: cuentas embargadas, deudas de decenas de miles de euros, desaparición de maquinaria y total opacidad en la gestión económica, hechos que están siendo auditados, con pruebas documentadas en curso”.
Hace falta recordar que el proyecto de las esculturas nació en el marco de la Asociación Vecinal y Cultural de las Parroquias de A Guarda, que integraba a las tres comunidades de montes y con la que se organizó la “Fiesta Castrexa”. Sin embargo, tanto Camposancos como Salcidos rompieron relaciones con la asociación en sus primeros años de vida, denunciando “maniobras económicas irregulares, cobros sin facturas y movimientos bancarios irregulares por parte de la misma persona que ahora promueve acusaciones infundadas”.
No solo se trata de esculturas: también fueron construidos tres churrasqueros con la financiación común, “de los cuales el expresidente se apropió sin autorización, apropiación que exigimos que cese de inmediato devolviendo los bienes a las entidades a las que les pertenecen”.
Las comunidades dejan claro que no tienen ningún interés en apropiarse de bienes ajenos, pero, “dado el historial de fraude, ocultación y falta de rendición de cuentas que rodea a esta persona, las esculturas permanecerán en custodia segura hasta que se presente documentación justificativa oficial. Y, de ser el caso, serán entregadas únicamente al Concello de A Guarda, no a asociaciones privadas ni a particulares con un historial de opacidad en su gestión”.
Las comunidades de montes firmantes lamentan que se utilicen medios de comunicación “para verter falsas acusaciones, con clara intención de desacreditar la gestión comunal”.

