Manifesto Miñor viene de presentar una moción para ser debatida en el próximo pleno ordinario de octubre de la Mancomunidad del Val de Miñor sobre la plaga que está suponiendo la “Hierba de la Pampa” o “Cortadeira” en muchos espacios públicos de la comarca. A principios de los años 80 del siglo pasado la “Hierba de la Pampa” o “Cortadeira”, fue introducida en Galicia con fines ornamentales en muchos jardines y espacios, tanto públicos como privados, a causa de lo llamativo de sus flores en forma de grandes plumeros. Lo peor es que estas plantas trasladan sus semillas aprovechando el viento hasta 30 kilómetros de distancia, lo que les da un potencial invasivo increíble.
Invaden zonas húmedas como marismas, depresiones dunares y riberas de ríos, y pueden también pervivir en bosques y entre matorrales, formando masas muy grandes que impiden el crecimiento de las plantas nativas alterando gravemente los ecosistemas, incluso ya está presente en algunos que forman parte de la Red Natura. “Lo mejor es desterrarla, nunca mejor dicho, de todos cuantos espacios se pueda. Sabemos que no es fácil pues echa unas raíces muy gruesas y profundas que normalmente requiere de máquinas para arrancarlas”, señala Antonio Araújo.
Los pocos trabajos de investigación sobre esta planta llevados cabo en la UDC por el botánico e investigador Jaime Fagúndez, recomiendan que la primera quincena de junio es el mejor momento para cortar la especie y evitar su posterior floración, mientras que las talas llevadas a cabo en invierno o a comienzos de la primavera no sirven para evitarla. Por ejemplo, cortando la planta cuando está florecida lo único que hacemos es ayudar a esparcir las semillas. Según detalla este investigador es una especie disruptora del ecosistema porque invade hábitats naturales de especial interés. A mayores puede suponer un problema de salud pública por su carácter alérgeno, pues al florecer a finales del verano, cuando las gramíneas pasaron su período más crítico para los alérgicos, provocan un segundo pico de afecciones y, por lo tanto, una mayor carga sanitaria.
Pues bien, la comarca del Val de Miñor viene siendo un lugar “privilegiado” donde la cortadeira crece sin control en espacios públicos como es el caso de los terrenos lindantes con la Autopista AG-57, especialmente en la zona del viaducto donde el peaje de Vilariño, y lamentablemente ya comienza a verse en zonas próximas a la Xunqueira del Miñor. “Es un problema más grave de lo que parece y nosotros, como institución comarcal tenemos el deber moral y político de afrontar este problema dentro de nuestras competencias, también creando consciencia entre los vecinos, etc, y en todo caso reclamando del Gobierno Gallego que tome cartas en el asunto. Augas de Galicia, Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, SIEGA, etc. deben poner los medios para erradicar esta plaga”, añade Araújo.
Manifesto Miñor pide al plenario de la Mancomunidad en primer lugar, encargar un estudio sobre el grado de propagación de la Hierba de la Pampa en el Val de Miñor. Y en segundo lugar dirigirse a la Xunta de Galicia: Augas de Galicia, Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, Consellería de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, para que tomen las medidas necesarias encaminadas a erradicar esta plaga en aquellos espacios públicos de su competencia, como es notorio y a la vista de todo el mundo la invasión de esta planta en las fajas de terrenos expropiadas en los viaductos de la AG-57 a la altura del peaje de Vilariño o, en el área de influencia de la Xunqueira del Río Miñor.

