El equipo de Cirugía Cardíaca del Hospital Álvaro Cunqueiro viene de realizar su décimo implante de un dispositivo de asistencia ventricular izquierdo a una paciente de 67 años de edad, lo que le permitirá prologar la vida de esta persona con insuficiencia cardíaca como si fuera un corazón artificial.
La operación estuvo dirigida por el jefe de este Equipo de Cirugía Cardíaca, el doctor Juan José Legarra, que contó además con la participación de otros especialistas de otros departamentos como Anestesiología o Reanimación.
La intervención se realizó en una paciente con una dolencia en la que se aconsejaba realizar esta intervención. Tal y como comenta el doctor Legarra: “Este tipo de intervenciones solo se pueden hacer a pacientes específicos que no son candidatos a un trasplante cardíaco pero que este sistema suple igualmente esa intervención, prolongando su esperanza de vida”.
Décimo implante
Las intervenciones quirúrgicas cardíacas con este tipo de implante comenzaron en el Hospital Álvaro Cunqueiro en 2017, con una frecuencia de aproximadamente un implante al año, aunque en 2023 se llegaron a hacer tres, alcanzando este año el décimo dispositivo implantado.
El Heartmate 3, que es como se llama esta bomba mecánica implantable, ayuda al corazón a bombear la sangre desde el ventrículo izquierdo al resto del cuerpo, ya que se conecta con la aorta. Cuenta con unas baterías externas que proporcionan energía durante 17 horas ininterrumpidas y que el paciente debe recargar durante el sueño nocturno.
La adaptación a este sistema y su familiarización es lo que provoca que la hospitalización del, o de la, paciente se prolongue por un espacio de tiempo superior a lo que clínicamente podría ser, ya que, por seguridad, la persona implantada, y su familia, debe acostumbrarse a su funcionamiento, aunque no es muy complicado.
Esta tecnología permite que el paciente realice con normalidad la mayoría de las tareas cotidianas que antes por su insuficiencia cardíaca realizaba con dificultad por la fatiga.
Se trata de un dispositivo tecnológicamente muy avanzado en el que el empuje de la sangre se realiza por un rotor que gira a más de 4.500 revoluciones por minuto, gracias a un mecanismo de levitación magnética completo.
Cada vez más frecuente
El implante de estos dispositivos es cada vez más frecuente, tanto debido a su resultado como a la escasez de órganos para el trasplante cardíaco y a la mejoría de los diferentes tratamientos, que permiten que personas con enfermedades cardíacas serias, con todo, lleguen a edades avanzadas, donde el trasplante cardíaco ya no es una opción de tratamiento.
Este tipo de programas de soporte mecánico cardíaco de larga duración es el fruto de la colaboración multidisciplinar de los equipos de Cirugía Cardíaca, Anestesiología y Reanimación y Cardiología, requiriendo de un esfuerzo técnico y humano excepcional tanto en la valoración de los casos como en el implante y en el seguimiento a largo plazo de los pacientes.
En los próximos días, está prevista una nueva intervención semejante en el Hospital Álvaro Cunqueiro.

