Las personas trabajadoras de los sectores del metal y del comercio del metal de la provincia de Pontevedra están llamadas a una jornada de huelga el jueves 7 de mayo convocada por la CIG para rechazar las propuestas regresivas del empresariado en el marco de la negociación de los dos convenios colectivos. Delegados y delegadas de la central sindical en ambos sectores se movilizaron hoy en Vigo delante de la sede de la patronal ATRA, organización que participa en las dos mesas de negociación.
La novena junta de la mesa negociadora del convenio del metal pontevedrés celebrada el pasado miércoles día 15 sirvió para evidenciar los puntos en los que el empresariado no va a ceder, imposibilitando de este modo la consecución de un acuerdo. “La mejora de los sueldos tiene que ser uno de los fundamentos para poder avanzar en la negociación, toda vez que la patronal pretende una revisión salarial sin retrasos y con un tope del 2%, cuando el IPC ya está en un 3,5%, tal y como se viene de publicar en el mes de marzo”, tal y como explica el secretario comarcal de la CIG-Industria de Pontevedra, Anxo Lúa.
Otro tema fundamental para la parte social tiene que ver con las condiciones laborales en el sector naval, sobre todo en lo referente a una serie de medidas que permitan paliar el estrés térmico que padecen los cuadros de personal a consecuencia de las altas temperaturas que se registran durante el verano. “Otro caballo de batalla es todo lo referente a la jornada laboral, ya que ofrecen únicamente una reducción de ocho horas para el año 2028; y aumentar las vacaciones a 24 días, pero este día a mayores no sería por reducción de jornada, sino a cuenta de los ajustes de la jornada anual”.
Por su parte, el secretario comarcal de la CIG-Industria de Vigo, Xulio Fernández, incidió en la importancia de garantizar en el convenio la subrogación del personal, derecho que sí incluyen el resto de convenios provinciales del sector. “Pero también finalizar con las interminables cadenas de subcontratación, que en el caso del naval, por ejemplo, están disparando la siniestralidad laboral y los accidentes graves”.
El empresariado pretende firmar un convenio a cuatro años, con un 13% de subida salarial total y una revisión a IPC topada como máximo en un 2%; y se niega a introducir en el convenio la subrogación; la jornada continua en los meses de verano ni siquiera en el naval; a impedir la subcontratación en más de un nivel; a regular los contratos fijos discontinuos; y al abono de los desplazamientos a países peligrosos (solamente a los que están en guerra).
En consecuencia, y habida cuenta del inmovilismo empresarial ante las propuestas de la parte social, la CIG llevó a cabo hoy una concentración de personas delegadas y trabajadoras del sector delante de la patronal ATRA en calle del Príncipe de Vigo, donde se anunció la convocatoria de una jornada de huelga para el jueves 7 de mayo en un sector que emplea alrededor de 30.000 personas.
Cobertura en caso de baja laboral
En la protesta que tuvo lugar a las 11:00 horas participaron también personas delegadas y trabajadoras del comercio del metal de la provincia de Pontevedra, sector que emplea a alrededor de 10.000 personas y que también se encuentra en plena negociación del convenio, caducado ya desde hace año y medio.
Pero en este caso no se celebran juntas desde el pasado mes de enero, una vez que los sindicatos con representación en la mesa (CIG, CCOO y UGT) abandonaron las conversaciones ante la pretensión del empresariado de eliminar la cobertura del 100% desde el primer día en caso de baja por incapacidad temporal. Y también de suspender durante dos años la aplicación de artículo que impide que las empresas puedan absorber los pluses que superen las condiciones salariales fijadas en convenio. La intención de esta última propuesta es evitar que el personal con mejores condiciones cobre los retrasos y se pueda ver beneficiado por la subida de sueldos que se pacte. Además, la subida económica no contempla cláusula de revisión a IPC.
Ante esto, las centrales sindicales llevaron a cabo distintas movilizaciones desde comienzos de año, optando ahora la CIG-Servizos por hacer confluir una primera jornada de huelga con la convocatoria del metal.

