La comida solidaria de Jose e Isabel vuelve a ir casa por casa

FOTO: PABLO F. ESTÉVEZ // Jose sentado diante dos agasallos recadados na tapería que leva o seu nome en Prado, Priegue.

Jose e Isabel, un matrimonio de Nigrán que regenta una tapería en Prado, son toda una institución y su comida solidaria de Navidad un gesto incondicional que lleva celebrándose durante diez años sin interrupciones. Sin embargo un malentendido los dejó sin margen de maniobra lo que les obligó a apurar los plazos al máximo convirtiendo su gesto desinteresado en una carrera contrarreloj, y no precisamente por la falta de alimentos sino más bien de dulce.

Como es habitual el menú se compone de cordero y gambón pensados inicialmente para un total de las 72 personas que este año figuran apuntadas en el listado de Servicios Sociales, aunque Jose está convencido que el número irá en aumento hasta equipararse al centenar del año pasado. La Armadora Pereira y el señor Fontán son los responsables de los 85 kilos de comida que acercarán a las familias menos favorecidas de la localidad. Pero a diferencia de la de 2020 echan en falta postres con los que completar los menús y algún detalle para repartir entre los adultos como manda su tradición. “Juguetes nos sobran, pero ya no tanto para los de mayor edad”, explican. Del mismo modo ocurre con los alimentos de sobremesa, ya que al haber empezado los preparativos con apenas nueve días de margen todavía no cuentan con la confirmación de los grandes colaboradores habituales que facilitan las raciones de dulces como en otras ediciones. Pese a todo y gracias a las aportaciones de vecinos ya reunieron una pequeña cantidad de productos navideños que también harán llegar a las casas a través del Concello, que como en 2020 participa encargándose del reparto y de los recipientes de envasado y de cocina.

Hoy es el momento de adobar los más de 50 kilos de patas de cordero que servirán como plato fuerte del día 25 de diciembre en nada más y nada menos que 15 litros de aceite de oliva, ajos, cebollas o pimentón, entre otras especias, y en donde deberán de estar dos días “para que la carne sepa”. Además ponen en práctica una serie de trucos para sacarle el sabor a “bravo”. Ya con todos los preparativos hechos llevarán el producto a la panadería Yahoma de Sabarís que ya les confirmó la elaboración de los asados porque aunque cuentan con una cocina industrial, la de Tapería Jose no está preparada para sacar un centenar de raciones de una vez. Finalmente envasarán los platos y un año más los harán llegar en forma de comida de Navidad a los beneficiarios del departamento municipal.