El vigués Pablo Pazó y el gondomareño Ezequiel Salgueiro vencen en el RallySpirit

FOTO: XRACING // O Talbot Sunbeam Lotus de Pablo Pazó e Ezequiel Salgueiro.

El vigués Pablo Pazó y el gondomareño Ezequiel Salgueiro vencieron el RallySpirit Altice 2021 en la categoría de Históricos con su Talbot Sunbeam Lotus y un tiempo de 30.33,4 minutos, repitiendo el triunfo de 2018. Rui Ribeiro y Pedro Fernandes fueron segundos con su Ford Escort MK2, a +21,7 segundos de los ganadores, mientras que Joaquim Costa y José Costa cerraron el podio, a +1.36,7 minutos con su Ford Escort MK1.

Tras un año de ausencia forzada por la pandemia, RallySpirit Altice volvió a Barcelos. El evento “Rally-Legends” más emblemático que se celebra en Portugal y uno de los más populares de Europa volvió a encontrarse con los amantes del motor. Una sexta edición cargada de emociones, a pesar de estar disputada bajo estrictas medidas de seguridad, de acuerdo con las directrices protocolares de la Dirección General de Salud, y que contó con un total de 80 equipos.

La prueba arrancó el viernes por la mañana con un shakedown en el camino hacia Franqueira, una ruta con 4,7 km de ascenso entre Carvalhal y el santuario para los últimos ajustes. Por la tarde, el primer coche arrancó a las 15:03 horas para la especial “Barcelos 1”, con salida en Rio Côvo Santa Eulália y finalización en Chorente. Después de este recorrido cronometrado de 9 km, los corredores se dirigieron a la zona de Santo Tirso y Vila Nova de Gaia para tres especiales más.

El sábado, la primera especial comenzó en Laúndos y finalizó en Macieira de Rates. Los pilotos procedieron a la calificación “Barcelos 2”, y luego volvieron a Franqueira. Tomando la misma ruta que el día anterior, pero en sentido contrario. Se reunieron luego en el campo de la feria y, por la tarde, se dirigieron a Laúndos y Franqueira.

El punto de exhibición más grande estuvo reservado para la última especial RallySpirit. “Boucles Barcelos” volvió con un city tour en Arcozelo. Esta especial de 9,6 km se jugó en sistema de persecución y estuvo abierta al público, pero las zonas de exhibición estuvieron limitadas y controladas para asegurar el cumplimiento de las medidas sanitarias vigentes.

El final de la carrera se situó en la Avenida da Liberdade, donde se coronó al más rápido.