Nigrán declara el Cine Imperial de A Ramallosa entidad de interés municipal

El Ayuntamiento de Nigrán incluirá por vez primera en la bonificación del 95% del Impuesto de Bienes Inmuebles (máxima rebaja permitida por ley y aprobada por el gobierno de Nigrán en el 2016) al Cine Imperial de A Ramallosa. El Ayuntamiento llevará al pleno ordinario de 22 de febrero su declaración como entidad de utilidad municipal junto con las entidades vecinales y culturales que anualmente lo solicitan (Centro Cultural As Angustias, A.V. A Camoesa, A.V. A Unión, O Torreiro de Priegue, Bolos da Carrasca, O Castro de Chandebrito…), lo que implica una rebaja media en su recibo anual de cerca de 1.300 euros. Esta bonificación cuadra en un rato especialmente duro para las entidades y para el propio cine, ya que actualmente mantienen las instalaciones cerradas por decreto de la Xunta.

“Es una cantidad muy cuantiosa para el cine y todas las asociaciones de Nigrán, ya que con escasos recursos llevan adelante un trabajo fundamental durante todo el año de promoción de la cultura y de las relaciones vecinales”, señala el alcalde, Juan González. “Analizando la realidad de las diferentes entidades beneficiarias nos dimos cuenta de que el Cine Imperial, aunque sea una empresa, es de especial interés municipal porque se trata de uno de los contadísimos cines independientes que sobreviven no solo en Galicia, sino en toda España, y desde el Ayuntamiento consideramos que su actividad, sin duda, también enriquece la vida cultural de Nigrán y de toda su comarca, por lo que informamos a los propietarios para que solicitaran la rebaja y así lo hicieron”, refiere González.

Historia del Cine

El Cine Imperial se fundó el 1 de febrero de 1948 de la mano de Latino Salgueiro Espinosa, un nuevo ingeniero enamorado del cine, y continúa ahora de la mano de sus hijas. Desde ese momento y hasta nuestros días, millares de títulos pasaron por su pantalla y varias generaciones de espectadores por sus butacas, especializándose en una programación internacional de altísima calidad. El Imperial vivió tiempos de gran demanda en el que llegó a ofrecer programas dobles porque ir al cine era una actividad de ocio habitual. Igualmente, mientras a partir de los años ochenta la mayor parte de las salas de todo el país fueron cerrando, el Imperial siguió adelante sobreviviendo a las multisalas o al alquiler de VHS y al traslado de la actividad a las grandes áreas comerciales. Actualmente es una verdadera institución de la comarca al ser uno de los contadísimos cines independientes que sobreviven en España, cuestión que le valió una mención en el Festival Primavera del Cine en Vigo del pasado año.