Manifesto Miñor rechaza el acuerdo entre Hacienda y la FEMP para “requisar” los remanentes municipales

Manifesto Miñor considera un nuevo despropósito a medida impulsada por la FEMP (presidida por el Alcalde de Vigo, Abel Caballero) y el Gobierno Central, ya que “requisan” los remanentes y los excedentes presupuestarios de los municipios y se retrasa su cobro íntegro hasta 2040. “Que ya veremos si se cumple en función de la coyuntura. Consideramos un recochineo que se venda que los ayuntamientos entran en el reparto del condicionado fundo de restructuración de la UE, ya que como administraciones públicas tenemos pleno derecho al igual que el Estado y que las CC.AA”, advierte Antonio Araújo.

Para Araújo, el Gobierno y FEMP negocian en clave partidaria y no con sentido de defensa del bien común. “Sólo así se entiende que PP y PSOE sigan jugando con las haciendas locales y sin el sentido de estado del que tanto se exaltan. El resultado es un esperpento para paliar otro: los ayuntamientos entregarán “voluntariamente” (eso o no poderlo gastar) lo remanente al Estado, que se “compromete” a devolverlo entre 2023 y 2040, eso sí condicionado a determinados usos y ampliando el Gobierno central unilateralmente el plazo desde 2033 a 2040. Por otras palabras, si el Ayuntamiento ingresa 100 y la regla de gasto solo le permite gastar 70 el Estado le confisca 30 hasta 2023-2040 y así cada año”.

Hasta 2023, el Estado compromete 5000 millones de euros de los 14.000 que se previene “requisar” (apenas 1/3) y sin determinar si esos fondos son a mayores de los europeos o si son 0 al tirar la parte de la financiación comunitaria que le correspondería a los ayuntamientos, que ya se van a ver afectados por la merma en los fondos del primero pilar de la PAC desde 2021. “Nuevamente los ayuntamientos no sólo no mejoran el defecto crónico de su financiación, sino que para mayor escarnio se les confisca buena parte del presupuesto anual para paliar los problemas de liquidez de Estado y CCAA, al tiempo que se sobrecargan con co-financiaciones para competencias impropias (centro de día, SAF, escuelas infantiles, colegios de primaria etc.)”.

“Así las cosas, para la mayoría de los ayuntamientos gallegos, excepto las ciudades, la FEMP y la FEGAMP son instrumentos inservibles y pexados por la miopía de las grandes maquinarias partidistas. Nuevamente los grandes perjudicados somos los ayuntamientos pequeños y medianos, así como los del interior de Galicia: siguen financiándonos por habitantes sin atender la superficie (kilómetros de pistas por ejemplo), dispersión (número de núcleos de población), etc”, lamenta Araújo.

Manifesto Miñor entiende que el que procede es reformar la ley para que la totalidad de los fundos municipales, cuyo financiación es ya extremadamente deficiente e injusto, estén al servicio de los entes locales y del vecindario para poder acometer gasto social e inversiones reales, “imprescindibles ante la crisis del COVID-19 y sus consecuencias sociales y económicas, que aún se verán con extrema crudeza a partir de 2021”.