Nigrán pone en valor su patrimonio histórico artístico más desconocido

El Ayuntamiento de Nigrán divulgará desde este verano su patrimonio histórico-artístico más desconocido a través del proyecto “7 miradas, 7 parroquias”, un trabajo divulgativo fruto de la investigación previa del historiador tudense Suso Vila y de la restauradora nigranesa Celia Casás. Con una inversión de 13.406 €, cuenta con una subvención de la Diputación de Pontevedra para la rehabilitación y señalización del patrimonio cultural y el resultado final se materializa en la digitalización de un libro-guía disponible en los próximos días a través de la web del Ayuntamiento, carteles con códigos QR en cada punto físico para llegar al mismo y folletos que sintetizan las particularidades de cada una de las 7 parroquias de Nigrán (disponibles en castellano, gallego e inglés).

“Nigrán ve más allá de playa y mar y este es el mejor verano para poner el foco de atención en nuestro interior y descentralizar el turismo típico de costa evitando aglomeraciones, afortunadamente tenemos mucho que mostrar y por eso presumimos de equilibrio natural. Concretamente, con este proyecto queremos ofrecer una mirada diferente de nuestras parroquias, una mirada que de esta vez va al concreto sorprendiendo a los propios vecinos y visitantes”, explica el alcalde e historiador Juan González, quien ponen como ejemplo la existencia de una talla románica de Santa Ana en Parada o una virgen pétrea del siglo XVI en la capilla de las Angustias de Nigrán. Así, toda vez que Nigrán forma parte del Camino Portugués por la Costa cada vez más en auge, la mayoría de los detalles analizados se concentran precisamente en los templos de Nigrán al ser los más desconocidos, especialmente sus tallas o mismo elementos de su construcción propios de diferentes períodos históricos. “Los mismos vecinos de Nigrán desconocemos el valor de nuestra arte sgrado; conocerlo, difundirlo y ponerlo en valor es el primer paso para protegerlo. La iniciativa surgió de mi propio desconocimiento ante todos esos elementos que llevaba años contemplando sin conocer su origen y su valor real”, incide el alcalde, Juan González.

Así, tras una primera fase de investigación y recaudación de datos a lo largo de meses en las siete parroquias por parte de Suso Vila y Celia Casás, procedieron a elaborar el material divulgativo en el que se destacan los elementos concretos más valiosos y desconocidos de cada parroquia.

Glosamos sólo algunos de los elementos destacados en cada parroquia:

– CAMOS: Entre otros, destaca en el imafronte de la capilla de San Roque de Camos un bajo-relieve de un sol y una luna, símbolo de la concepción del templo como ciudad celeste, sobre toda en la Crucifixión. Este símbolo habitual en imafrontes y pinturas medievales no aparece en ningun otro monumento del municipio. Camos cuenta también con un conjunto de crucero y peto de ánimas muy singular en toda la comarca y muy poco documentado; situado al lado del camino que lleva desde la costa a la capilla de San Roque de Camos tiene como particularidad ser dos construcciones independientes (habitualmente el peto de ánimas se sitúa en el propio crucero), siendo el peto de ánimas muy sorprendente al tener una gran dimensión (su finalidad es recordar a los caminantes el sufrimiento de las almas en el Purgatorio y solicitar la ayuda de los vivos, en forma de oraciones y de limosnas, en metálico y en especie). El conjunto fue muy alterado a lo largo del tiempo pero se estima su origen en el S. XVI.

– CHANDEBRITO: El imafronte de la iglesia de San Xosé coincide prácticamente con la actual de Santiago de Parada y con la de Santa Baia de Camos, lo que permite situar la construcción de las tres entre 1730/1740. En la misma destaca la figura de un San Xosé pétreo.

– PANXÓN: El conocido como arco visigótico de Panxón podría ser de época altomedieval, de entre los siglos IX y X. Recientes estudios lo rejuvenecen tres centurias y contradicen la teoría general de que fue construido entre el S.V y el VII.

– SANTIAGO DE PARADA: En esta iglesia de origen románica se puede apreciar la Santa Ana enseñando a leer a la Virgen, una talla del siglo XVI, un tema muy poco habitual que se populariza en la pintura del siglo XVII pero muy poco común en escultura, lo que sugiere que pudo ser un culto relevante en la parroquia con un altar consagrado la esta escena. La propia iglesia parroquial conserva buena parte de su fábrica románica del siglo XIII que se condensan en este trabajo y en el que se divulgan aspectos menos conocidos como restos de una antigua puerta encastrados en la pared en el que se aprecian dovelas de sextifolias o ajedrezado.

– A Ramallosa: La capilla de San Pedro es una iglesia de origen románico de la que se conservan algunos restos, sobre todo en los canzorros del corpor central. En el interior hay reformas del S. XIX coincidentes con la desaparición de la capilla de la Magdalena en 1854 de la que se reaprovecharían varios materiales.

– NIGRÁN: En la Capilla das Angustias (Nigrán) destaca una imagen de la Virgen de las Angustias que por su fecha y forma encaja dentro del arte medieval. Una talla pétrea cuyas características señalan que fue realizada en el siglo XVI, lo que nos indica que fue trasladada desde otra iglesia o existía otra capilla de las Angustias anterior a actual del siglo XVIII. Es una imagen reflejo de la expresividad popular, en la peana figura una inscripción en la que se indica que la había mandado hacer y pintar Juan Manuel González y su mujer María Felipa. En los laterales de esta capilla aparecen dos altares, el de San Campio y el de la Virgen, muy característicos por presentar una fórmula mixta entre el rococó y el neoclasicismo en el que se abandonan los dorados para centrarse en la imitación de mármoles, xaspes o pórfidos. En esta capilla podemos apreciar la diferencia entre las imágenes que conservan sus colores originales y la policromía de los retablos que fueron repolicromados en el transcurso del siglo XX modificando la visión del conjunto y tapando los colores y los dorados originales.

Por su parte, también en Nigrán, la capilla de San Fiz presenta un retablo que constituye un magnífico ejemplar barroco enmarcado en la tradición de los talleres del obispado de Tui. El retablo y la capilla mayor fueron iniciativa propia del abad Manuel Antonio de Balbín en 1744 quien quiso dejar constancia de tal intervención en el friso del retablo sobre el cuerpo central.

– PRIEGUE: El interior acoge el retablo del Bo Xesús da Paciencia neoclásico (finales del s. XVIII o comienzos del XIX) que recuerda a las formas que se dan en ese mismo momento en el retablo de San Vicente de Santo Domingo de Tui.

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