Avelaíña en tiempos de confinamiento: dar más con menos

Desde el comienzo de esta crisis, las personas con problemas de salud mental de las comarcas de Val Miñor, Baixo Miño, O Condado, A Paradanta y Salceda de Caselas están recibiendo una atención telefónica continua por parte de los profesionales de Avelaíña.

Las excepcionales circunstancias provocadas por la pandemia del COVID-19 afectan a toda la población, pero inciden de forma muy especial en las personas con una enfermedad mental grave, al ser un grupo más vulnerable a las reacciones psicológicas que sufrimos todos. Desde que comenzó el estado de alarma por el coronavirus, su mundo se ha trastocado, desencadenando situaciones de miedo e incertidumbre que les genera angustia y mucho sufrimiento, agravado por su patología.

Suspendidas las actividades presenciales en los Centros de Rehabilitación y Unidad de Apoyo Comunitario, Avelaíña redobla estos días sus esfuerzos ante la dificultad añadida que supone la situación excepcional de la pandemia para este colectivo. En este sentido los profesionales de la Asociación se están dejando la piel en un trabajo que es primordial para adelantarse a las complicaciones, aliviando así situaciones de tensión, posibles crisis e incluso, ingresos hospitalarios.

Este servicio consiste en una atención telefónica diaria, con apoyo psicológico, seguimiento en la adherencia al tratamiento, recomendaciones de hábitos de alimentación, así como propuestas de ejercicio físico, o actividades para hacer más llevaderos estos días de confinamiento, tanto para usuarios como para los familiares que necesiten un acompañamiento más estrecho. Además de contar con un teléfono de guardia para todas las urgencias que pueden surgir.

“Nuestros usuarios tienen que seguir tomando su medicación, continuar con sus revisiones médicas y recibir el apoyo emocional necesario, por lo que la labor de los profesionales de Avelaíña es esencial en estos momentos”, comenta el Gerente, Rafa Álvarez.

Desde el minuto uno, esta Entidad realizó cerca de mil llamadas que dieron como resultado alrededor de 2.500 atenciones, para resolver las incidencias que iban surgiendo debido al nuevo escenario propiciado por el coronavirus. En este sentido se realizaron numerosas coordinaciones con el SERGAS, Centros de salud, servicios sociales y policía local entre otros… Como ejemplo, destaca la coordinación con el Concello de Tomiño, el Servicio de Psiquiatría, Policía Local y una farmacia para que una de sus psicólogas pudiera entregar la medicación a una usuaria, al encontrarse en Portugal, con las fronteras cerradas. Otro caso a destacar fue la coordinación con los servicios sociales del municipio de un usuario, al no dar señales de vida y no responder durante varios días al teléfono.

Todo este trabajo se plasma en un minucioso registro, donde se anotan las llamadas e incidencias que van surgiendo. Posteriormente se remite al SERGAS, con el que la Asociación mantiene un concierto del servicio de Rehabilitación psicosocial y piso protegido.

Según explica el Director Gerente de Avelaíña, Rafa Álvarez, “con esta atención telefónica hemos apreciado un deterioro importante en la mayoría de los casos, muy contenidos por el trabajo impecable de nuestros profesionales, a los cuales agradezco por su gran implicación en estos momentos tan complicados. Ahora es cuando se ve la necesidad de recursos específicos en Salud Mental y donde se aprecia la inexistencia de centros, programas comunitarios y alternativas residenciales que hacen que las personas que sufren estas patologías se encuentren en situaciones dramáticas, como las que estamos viviendo al borde del precipicio”.