El Ayuntamiento de Nigrán cuenta desde esta semana en el río Muíños (a su paso por Porto do Molle) con la primera biobarda contra la contaminación de Europa, fabricada por la Asociación del Monte Gallego de manera experimental y con el objetivo de cosechar los residuos flotantes, entre los que destacan los plásticos. Esta barrera, construida artesanalmente con grandes botellas de plástico reutilizadas, red y cuerdas, surgió en Guatemala en el 2017 con el objetivo de reducir la cantidad de desperdicios que llegaban a Honduras por los canales de los ríos, confirmándose una retención del 95%. Ahora da su primer salto a Europa en Nigrán, donde precisamente tiene la sede a Asociación del Monte Gallego, surgida en la parroquia de Camos tras los incendios de 2017.
La iniciativa presentada por esta entidad fue acogida con entusiasmo desde el gobierno local, ya que precisamente en su lucha por evitar que se contaminen los océanos, este verano instalaron recoge-colillas artesanales en los arenales y se llevó a cabo con gran éxito a primera campaña municipal de concienciación #SanXoanSenLixo. “Nuestras políticas tienen al medioambiente como prioridad, así que estamos muy orgullosos de que Nigrán sea la puerta de entrada a Europa de las biobardas, una trampa de escasísimo coste económico y con una eficacia contrastada”, señala el alcalde, Juan González, quien precisamente es responsable de la primera concejalía de Galicia “Agenda 2030-Objetivos del Desarrollo Sostenible”, agenda de la ONU que incluye muchas medidas medioambientales que Nigrán quiere reforzar desde la política local.
El objetivo de la Asociación del Monte Gallego es que tras instalar esta primera biobarda artesanal de manera experimental (para la que obtuvieron los pertinentes permisos de Augas de Galicia) puedan presentar su funcionamiento y resultados a la Xunta de Galicia y a la Confederación Hidrográfica para que se extienda su uso.
“El río Muíños no tiene muchos residuos flotantes porque no se encuentra inmerso en una zona urbana o de industria contaminante, por lo que somos conscientes de que no se va a recoger gran cantidad de desperdicios, pero servirá para grabar un vídeo y poder explicar mejor como funciona”, comenta César Pérez, presidente de la Asociación del Monte Gallego, quien durante los próximos 2 meses irá recogiendo periódicamente los materias frenados por la biobarda para completar el estudio.

