Aunque sólo el Partido Popular apoyó esta propuesta, IU y PSOE se abstuvieron, por lo que fue el BNG el único en oponerse a un condicionante que atenta contra el pequeño comercio y que favorece a las grandes superficies comerciales, ya que el pequeño comercio de alimentación no puede permitirse el lujo de abrir todas las tardes de los domingos en julio y agosto y tampoco esta medida es favorecedora para el consumidor, toda vez que las compras que se puedan hacer en esos horarios no son imprescindibles.
El BNG se queda sólo en la oposición a la autorización de apertura los domingos en julio y agosto

