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Las mujeres del gobierno de la Diputación de Pontevedra lideran el paro en la huelga del 8 de marzo

La presidenta de la Diputación de Pontevedra, junto a las diputadas provinciales, mujeres del gobierno y funcionarias de la institución provincial se sumaron a la huelga de mujeres convocada con motivo del Día Internacional de la Mujer. El acto central de la huelga tuvo lugar a las 12.00 h, cuando más de un centenar de mujeres se concentraron en las puertas del Pazo Provincial en un acto reivindicativo en el que Carmela Silva leyó el manifiesto que elaboró ella misma para reivindicar los derechos de las mujeres y denunciar la abundancia ante las discriminaciones que están sufriendo.

En su manifiesto, Carmela Silva denunció “que las mujeres no queremos vivir en un mundo en el que el boquete salarial entre mujeres y hombres, en Galicia, es del 22%, es decir, para percibir el mismo salario que los hombres por hacer el mismo trabajo las mujeres gallegas tendríamos que trabajar 71 días más. En un mundo en el que nuestras pensiones son 40 puntos por debajo de las de los hombres. En un mundo en el que, pese a nuestra preparación, pese a nuestras calificaciones, no quiere vernos en situaciones y puestos de poder”. La presidenta de la Diputación de Pontevedra también ofreció datos objetivos de todos los campos de la sociedad en el que las mujeres están infrarepresentados y criticó la invisibilización de mujeres que tanto tienen aportado a la humanidad, incluso en los libros de texto donde las mujeres tampoco están representadas de la manera que merecen según refleja la realidad.

La presidenta de la Diputación, en su reivindicación, también quiso explicar que “este movimiento de las mujeres persigue construir una sociedad para todas y todos” y que “queremos un sistema en el que tengamos los mismos derechos con los hombres: mismos derechos salariales y laborales, mismas posibilidades de estar en los puestos de dirección, misma libertad para elegir nuestra identidad y libertad sexual, misma capacidad para desarrollar nuestras profesiones, que las actividades de cuidado sean compartidas por hombres y mujeres, que se arranque de nuestras sociedades las violencias machistas que padecemos.”

En el final de su intervención, en la que citó a importantes activistas feministas como Elizabeth Cady Stanton, Audre Lorde, Flora Tristán, Emmeline Pankhurst o Rosalía de Castro, exclamó que hay cientos de razones para hacer esta huelga y que “este 8 de marzo va a quedar en la memoria de la humanidad como el día en el que las mujeres decidieron alzar la voz y ser protagonistas de la lucha por la igualdad, que tanto bien le hará a la humanidad.

La agenda de la presidenta para este jueves 8 de marzo estuvo totalmente vacía de compromisos oficiales para así asistir a los actos y concentraciones que tuvieron lugar en Vigo y Pontevedra con motivo de este Día Internacional de la Mujer.

MANIFIESTO 8 DE MARZO

“CUBRIR EL PLANETA CON LA PALABRA IGUALDAD”

Esta huelga de 8 de marzo es un canto de igualdad y libertad para la humanidad.

Es una huelga necesaria, imprescindible.

Es una muestra de lo que ya no estamos dispuestas a vivir en un mundo que no cuenta con nudos.

Un mundo en el que el boquete salarial entre mujeres y hombres, en Galicia, es del 22%, es decir, para percibir el mismo salario que los hombres por hacer el mismo trabajo las mujeres gallegas tendríamos que trabajar 71 días más.

Un mundo en el que nuestras pensiones son 40 puntos por debajo de las de los hombres.

Un mundo en el que, pese a nuestra preparación, pese a nuestras calificaciones, no quiere vernos en situaciones y puestos de poder. De hecho, se atendemos a las diferentes ocupaciones y sectores, los datos son espantosos…

– El 52% de las personas en la carrera judicial son mujeres y, sin embargo, somos minoría en la cúpula judicial, concretamente, el 11,6% en el Tribunal Supremo. Por no decir que las mujeres que se dedican a la abogacía ingresan un 20% menos que los hombres y solamente el 16% de las personas socias en bufetes son mujeres.

– En el sector de la cultura a desigualdad entre mujeres y hombres es una evidencia más del dominio patriarcal, con una desproporción que llega a traducirse en porcentajes del 90% para los hombres frente al 10% para mujeres.

– ¿Y que decir de los premios?

El 62% de las tesis de doctorado son realizadas por mujeres y, sin embargo, los premios Nobel desde 1901 galardonaron solamente a 18 mujeres frente a 581 hombres, es decir, un 3% de los premios recayeron en manos femeninas.

Y, en 40 años de Premios Otero Pedrayo hasta este año, con Margarita Ledo, no se había premiado la ninguna mujer.

– En el periodismo, donde las mujeres somos el 64% de las personas escalonadas y, sin embargo, ocupamos el 10,9% de los puestos directivos de los medios y nuestra voz solamente tiene presencia en el 20% de las columnas de opinión.

– También tenemos presencia residual en el poder. En Galicia hay 4 mujeres en un gobierno de 11 conselleiros y el 11,7% de los ayuntamientos están gobernados por alcaldesas. Solamente hay una presidenta de una Diputación, la primera en 40 años…

– Y en la administración pública, en la cúpula del funcionariado, las mujeres solamente ocupamos el 23% de los puestos de responsabilidad en el Estado.

– ¿Y que decir del papel de la mujer en la empresa? Pese a ser el 58% de las personas que nos escalonamos en carreras universitarias, pese a tener los mejores expedientes académicos, solamente ocupamos alrededor del 20% de los puestos directivos en España.

– Pero, además de estos datos que ponen de manifiesto el dominio patriarcal, a las mujeres las están asesinando. Este año ya van 4 mujeres más asesinadas, el año pasado fueron 55, dos de ellas gallegas. Basta ya!!

Los datos objetivos, las cifras hablan por sí solas. ¿No son suficientes estos datos para explicar esta huelga? ¿Puede alguien negar que esta es la realidad?

Como decía Emmeline Pankhurst “Los hechos, no las palabras, cambian las cosas”. Por eso las mujeres en el mundo tomaron las riendas de su futuro. Un gran manto está siendo tejido para cubrir el planeta con la palabra igualdad.

Este movimiento de las mujeres persigue construir una sociedad para todas y todos. Queremos un sistema en el que tengamos los mismos derechos con los hombres: mismos derechos salariales y laborales, mismas posibilidades de estar en los puestos de dirección, misma libertad para elegir nuestra identidad y libertad sexual, misma capacidad para desarrollar nuestras profesiones, que las actividades de cuidado sean compartidas por hombres y mujeres, que se arranque de nuestras sociedades las violencias machistas que padecemos.

En definitiva: queremos la mitad de todo porque somos la mitad de la población.

¿No son todas estas reclamaciones argumentos más que claros para hacer una huelga de mujeres? Como decía Christabel Pankhurst, “no debemos perder más tiempo, tenemos que actuar”.

Queremos que se visibilice a las mujeres que tanto tienen aportado en el ámbito de la ciencia, de la investigación, de la economía, de la política, de la cultura…

Queremos libros de texto en los que nuestra presencia sea reflejo de la verdad que lleva docenas, cientos de años ocultada por una sociedad organizada por hombres que no deja conocer a grandes mujeres que hicieron grandes aportaciones a la sociedad a lo largo de toda la historia de la humanidad. Mujeres como Hipatia de Alejandría, Exeria, Francisca Herrera, María Luz Morales, Marie Curie, Nélida Piñón, Federica Montseny, Clara Peeters, Maruja Mallo, Carmina Virgili Rodón, Josephine Cochrane, Margaret Wilcox, Anna Connelly, Lily Alvarez, Carmen Soriano, María de Maeztu, Virginia Woolf, Christine de Pizan, Mary Nash, Rosalía Mera, Isabel Barreto…

Todas ellas y tantas más. Mujeres de la ciencia, de la investigación, de la prensa, de la literatura, de la política, de la pintura, de la Universidad, del deporte, de la educación, de la filosofía, de la empresa.

¿Donde están las biografías y las aportaciones de esas mujeres y los avances que tienen aportado a la humanidad?

Ocultados, silenciados, invisibilizados

¿No es razón suficiente para que en esta huelga las destaquemos y reivindiquemos? Como decía Elisabeth Cady Stanton, “la prolongada esclavitud de las mujeres es la página más negra de la historia de la humanidad”.

Queremos un mundo donde no le tengamos que decir a las jóvenes que no vayan solas por la noche, que vistan ropas denominadas “decentes” por el machismo, donde no les tengamos que comprar juguetes las niñas que mantengan los roles llamados “femeninos”, donde sepan que no tienen que soportar las vulgaridades que escuchan por las calles y que se califican como piropos, que no hay que aguantar ningún tipo de acoso…

¿No son razones suficientes para hacer una huelga que es también un llamamiento contra estos comportamientos machistas?

Razones. Razones. Docenas, cientos de razones. Porque como muy bien decía Flora Tristán “todas las desgracias del mundo provienen del olvido y el desprecio que hasta hoy se hizo de los derechos naturales e imprescindibles de ser mujer”.

Este 8 de marzo va a quedar en la memoria de la humanidad como el día en el que las mujeres decidieron alzar la voz y ser protagonistas de la lucha por la igualdad, que tanto bien le hará a la humanidad.

Queremos desmontar un sistema que tiene su base en la desigualdad y lo queremos hacer nosotros, las mujeres.

Parafraseando a Audre Lorde “no desmontaremos la casa del amo con las herramientas del amo”. Así que esta huelga es nuestra herramienta para desmontar la desigualdad.

Viva el 8 de marzo!

 

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