Miles de personas reviven la Arribada a pesar de la lluvia y el viento

FOTO: ALBERTO RODRÍGUEZ // Espectáculo de Cetrería.

A pesar de la lluvia y el viento, miles de personas se acercaron este fin de semana a Baiona para regresar al medievo y conmemorar el 525 aniversario de la llegada de la carabela La Pinta con la noticia del Descubrimiento de América. La Real Villa se engalanó un año más trasladándose cinco siglos atrás gracias a la XXIII Fiesta de la Arribada.

La celebración arrancó, tras una visita a las Paradas de los Pueblos Hermanos en el Paseo Ribeira, con el Gran Desfile Medieval, con la participación de toda la animación de la Fiesta de la Arribada. Pero como en todas las ediciones, el gran protagonista fue el Real Mercado Medieval, con centenares de puestos distribuidos por todo el Casco Histórico, Marqués de Quintanar y la Plaza de Santa Liberata.

En Marqués de Quintanar y Carabela Pinta se instalaron los puestos de artesanía y talleres lúdicos y educativos para los más pequeños como los oficios antiguos que encontraron en la Alameda de los Aprendices, donde pudieron hacer grabados de madera, orfebrería, alfarería, repujado de cuero, repostería, cuñaje de monedas, escritura gótica, bordados y costura, tapices de época, lacrado, etc.

La zona de Playmóbil Medieval amplió su recinto, con castillos, piratas, bucaneros, príncipes y princesas, damas y caballeros y multitud de figuras Playmóbil con las que jugar y hacer volar la imaginación de los infantes.

La playa Concheira volvió a acoger los paseos de Camellos y Dromedarios y la zona llamada “Terrario Exótico: El Centauro”, donde encontramos serpientes, tortugas gigantes, la iguana, los guacamayos, los agapornis y los loros de cola vinagre. También se pudo ver la Granja Medieval, una actividad lúdica y educativa para los niños.

Los más pequeños pudieron disfrutar también en el Campamento de Adiestramiento de Caballeros, el Photocall Medieval, el Parque de Aventuras Desafío Medieval con descensos en tirolina, rocódromos, rappel, torre multiaventura, equilibrio en el puente mono, el Parque de Atracciones Medievales y los puzles de madera con juegos tradicionales de toda la vida.

Vecinos y visitantes pudieron visitar las exposiciones temáticas “Castillos, los protectores de piedra”, y la de “Inventos de la edad media y creaciones visionarias”. Las mujeres del municipio mostraron también sus “Encajes de Bolillos” y “Labores de Calceta”, y el Liceo Marítimo de Baiona acogió una exposición de trajes medievales y de la cartelería de todas las ediciones de la Arribada.

No faltaron artesanos, malabaristas, zancudos, cetrería, justas medievales, tiro con arco, contiendas de esgrima y combates históricos, música antigua, espectáculos nocturnos de fuego y la representación de la “Arribada del Descubrimiento”, obra escrita por el profesor e historiador Avelino Sierra y dirigida por Mónica Sueiro, que tuvo que ser suspendida en la jornada del domingo.

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