Ante el persistente y alarmante empeoramiento de las condiciones habitacionales en el municipio, Somos Nigrán decidió alzar de nuevo la voz para instar al gobierno local a que inicie urgentemente los trámites ante la Xunta de Galicia para declarar a Nigrán como Zona de Mercado Residencial Tensionado.
Esta reclamación no es nueva: la formación ya pidió formalmente esta misma medida en octubre del año pasado. Hoy, un año después y al calor del fuerte y creciente movimiento social que está llenando las calles de protesta, Somos Nigrán vuelve a poner sobre la mesa una herramienta que el Concello sigue ignorando.
Los datos actuales confirman que la situación del alquiler es cada vez más insostenible. El precio medio en el municipio se mueve ya entre los 10,80 €/m² y los 11,70 €/m² (con picos de hasta 12 €/m²) y acumula subidas interanuales de doble dígito que superan el 13%. Encontrar una vivienda anual por abajo de los 650 o 750 euros es una quimera, situándose la media habitual en la franja de 800 a 900 euros o más. A este ahogo económico se suma la lacra de la temporalidad: la retirada masiva de la oferta residencial durante los meses de verano para volcarla en el turismo y en los alquileres de temporada (de septiembre a junio) expulsa sistemáticamente a los vecinos, y sobre todo la juventud de su municipio.
Frente a la pasividad del gobierno local y su estrategia de “cortina de humo” de fiar todo al futuro PXOM (un proceso lento que tardará años y no regula los precios actuales), Somos Nigrán recuerda que la declaración de zona tensionada activaría de forma inmediata mecanismos de protección directa para la ciudadanía.
La declaración de zona tensionada permitiría frenar la especulación mediante topes legales y la congelación de precios en los contratos, ayudaría a contener el esfuerzo financiero de las familias por debajo del 30% de sus ingresos, frenaría el trasvase de viviendas al alquiler vacacional para garantizar la estabilidad residencial todo el año y activaría incentivos fiscales y mecanismos de protección frente a la vulnerabilidad.
“Ya lo pedimos en octubre del año pasado y la realidad nos dio la peor de las razones: los precios del alquiler siguen disparados, las familias están ahogadas y la situación no hace más que empeorar mes a mes”, señalan desde Somos Nigrán.
“Fiar todo al PXOM es dar la espalda a la emergencia social. Reclamamos voluntad política hoy mismo para aplicar la Ley de Vivienda y proteger a nuestras vecinas y vecinos”, declara Lucía Chamorro, portavoz de la agrupación vecinal.

