La Praza do Seixo quedó pequeña para homenajear a Ana Isabel Forneiro González, matrona del Centro de Salud de Tomiño durante cuarenta años. Cientos de vecinos y vecinas acompañaron a la profesional en un acto cargado de emoción, con el que el Concello quiso reconocer toda una vida dedicada al cuidado, a la salud y al bienestar de las mujeres.
El homenaje se celebró en el marco de las Fiestas del Alivio y coincidió con la vigésima edición del acto cívico, una cita que cada año pone en valor a personas y colectivos que dejaron una huella profunda en la vida del municipio. Familiares, amistades, compañeros y compañeras del Centro de Salud y mujeres de distintas generaciones compartieron una noche que dejó patente el enorme cariño que Ana sembró a lo largo de estas cuatro décadas.
La alcaldesa de Tomiño, Sandra González, destacó que el homenaje reconoce mucho más que una extensa trayectoria profesional. “Ana construyó una relación de confianza con cientos de mujeres. Las escuchó, las acompañó y las ayudó a conocerse mejor y a vivir con más seguridad y libertad”, destacó.
Durante sus años como matrona, Ana Isabel Forneiro recorrió las parroquias, entró en las casas y estuvo presente en momentos fundamentales de la vida de numerosas familias. Su cercanía le permitió acompañar a abuelas, madres e hijas, creando un vínculo que atraviesa generaciones y que explica la respuesta multitudinaria de los vecinos.
El acto puso también en valor el papel esencial de las matronas y la manera en la que Ana ejerció su profesión: con respeto, naturalidad y una escucha libre de juicios. En un tiempo en el que alrededor de la salud y del cuerpo de las mujeres aún pesaban numerosos silencios y perjuicios, contribuyó a abrir caminos y a crear espacios de confianza en los que cada mujer podía hablar, informarse y decidir por sí misma.
“Esta plaza llena es la mejor muestra de lo que Ana significa para Tomiño. Hoy todo un pueblo le dio las gracias por cuidar, escuchar y acompañar tantas vidas”, afirmó la regidora.
Con el homenaje a Ana Isabel Forneiro, el acto cívico suma una nueva historia a sus veinte años de trayectoria. Dos décadas en las que Tomiño reconoció públicamente a personas vinculadas a la cultura, a la enseñanza, al deporte, al asociacionismo, a las tradiciones y al cuidado de los demás, construyendo un retrato colectivo de un ayuntamiento comprometido, generoso y agradecido con su gente.






