El Concello de Redondela se vuelve a situar en la vanguardia de la protección ambiental y del cuidado de la salud pública en Galicia. El municipio revalidó este año la Medalla de Oro de la Rede Galega de Praias sen Fume, un distintivo que certifica que el 100% de los arenales del término municipal son espacios libres de tabaco y dispositivos electrónicos de vapeo.
El concejal de Medio Ambiente y Salud, Alberto Álvarez, fue el encargado de recoger este diploma especial en un acto oficial organizado por la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia. Durante el evento, presidido por el conselleiro Antonio Gómez Caamaño, se puso en valor el esfuerzo de Redondela, que forma parte del selecto grupo de 13 ayuntamientos de la provincia de Pontevedra que consiguieron blindar toda su costa frente al humo.
Con la consecución de la Medalla de Oro, el Gobierno local consolida una estrategia que no solo busca proteger la salud de los vecinos y de los visitantes frente al tabaquismo pasivo, sino también evitar la contaminación por colillas, uno de los residuos más habituales y perjudiciales para los ecosistemas marinos.
Más allá de los arenales: Paseo de A Xunqueira y Alameda Castelao libres de humo
La estrategia de protección del Concello de Redondela se extiende mucho más allá de los arenales y tiene su origen en el trabajo de participación comunitaria. Alberto Álvarez quiso destacar que la ampliación de las zonas libres de tabaco en el entorno urbano fue una iniciativa impulsada a través de la Mesa Local de Salud, el órgano que canaliza las propuestas de bienestar del municipio. Gracias al impulso de esta Mesa, y en estrecha colaboración con la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), se articuló la campaña para declarar el Paseo de A Xunqueira y la Alameda de Castelao como nuevos “Espacios sin Humo”. Esta propuesta sumó además la implicación activa del alumnado de los institutos locales mediante un proceso de votación popular. Estas dos emblemáticas zonas de ocio cuentan ya con la señalización correspondiente para erradicar el tabaco tradicional y los vapeadores, con el objetivo prioritario de proteger a la población infantil y juvenil y evitar que se normalicen hábitos nocivos en los lugares de convivencia diaria.

