Cuidar a quien cuida es también construir comunidad. Con esta filosofía, el Concello de O Rosal viene de cerrar la tercera edición de “Cultivando Coidados”, un programa dirigido a mujeres cuidadoras que entre abril y julio convirtió el antiguo mercado de San Miguel en un espacio para compartir experiencias, aprender a cuidarse y tejer vínculos capaces de continuar una vez finalizadas las sesiones.
En esta edición participaron 15 mujeres, nueve de ellas ya vinculadas a ediciones anteriores y seis que se incorporaron por primera vez. La combinación de participantes veteranas y nuevas permitió crear desde el inicio un clima de confianza y acompañamiento que fue creciendo a lo largo de todo el proceso.
La alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández Callís, destaca que “las personas cuidadoras dedican una parte enorme de su tiempo, de su energía e incluso de su vida a atender las necesidades de otras personas y demasiadas veces olvidan las propias. Con Cultivando Coidados queremos ponerlas en el centro, ofrecerles tiempo y herramientas para ellas mismas y, sobre todo, recordarles que para cuidar también es imprescindible cuidarse”.
El programa se desarrolló a lo largo de 14 sesiones con una metodología participativa y vivencial en la que se abordaron cuestiones como el autocuidado, las emociones, la comunicación asertiva, la capacidad para poner límites, la carga invisible de los cuidados, los estereotipos y roles de género, las violencias machistas o la importancia de las redes y de la sororidad. Las dinámicas combinaron educación emocional, juegos cooperativos, técnicas narrativas, reflexión y actividades creativas.
Una red que continúa fuera del taller
Uno de los resultados más importantes de esta edición fue que Cultivando Coidados dejó de ser solo un encuentro semanal para convertirse en una verdadera red entre mujeres. Las participantes comenzaron a organizarse para compartir desplazamientos, momentos de ocio o acudir juntas a otras actividades y, una vez finalizado el programa, mantuvieron el contacto y realizaron ya encuentros por su cuenta.
“Ese es probablemente uno de los mayores éxitos del proyecto: comprobar que los vínculos creados permanecen. No hablamos únicamente de aprender herramientas de autocuidado, sino de sentirse acompañadas, escuchadas y reconocidas por otras mujeres que comprenden lo que significa cuidar”, destaca la regidora.
“Cultivando Coidados” se consolida así como un proyecto municipal de referencia para el bienestar y el autocuidado de las mujeres, contribuyendo a prevenir el agotamiento y el aislamiento y a fortalecer las redes locales de apoyo, la participación y el tejido comunitario.

