El Concello de O Porriño está aprovechando el período estival y el consecuente cierre de las instalaciones durante el mes de agosto para acometer diversas obras de mantenimiento y mejora en las escuelas infantiles A Galiña Azul de Torneiros y Doantes de Sangue, esta última ubicada en el casco urbano. El objetivo de esta planificación es garantizar que los trabajos estén listos de cara al inicio del nuevo curso, evitando así cualquier molestia o interferencia en la actividad diaria de los pequeños y del personal educativo.
Estas actuaciones, que tienen como finalidad realizar las reparaciones necesarias para garantizar el buen estado y la seguridad de ambos edificios públicos, suman una inversión conjunta de 59.653 euros.
El alcalde del municipio, Alejandro Lorenzo, visitó esas obras esta mañana junto el gerente del Consorcio Galego de Servizos de Igualdade e Benestar, Perfecto Rodríguez, la concejala de Cuidados y Bienestar, Bárbara Troncoso, y el concejal de Obras, Ramón Porto. Allí aseguró que “con esta inversión en infraestructuras, el gobierno local reafirma su compromiso con la calidad de la enseñanza desde las etapas más tempranas, aprovechando las vacaciones para poner a punto los centros educativos”, recordando además que este año entrarán en funcionamiento las dos nuevas escuelas infantiles municipales en Budiño y Pontellas.
Del mismo modo, el gerente del Consorcio agradecía al Concello su “implicación en la educación de 0 a 3 porque también va a poner en marcha esas dos nuevas escuelas infantiles por lo que O Porriño se convierte en uno de los ayuntamientos que más trabaja en la conciliación de las familias que es fundamental también para seguir fijando población y que los vecinos de O Porriño tengan servicios públicos de calidad”
En el caso del centro de Doantes de Sangue, las tareas se centrarán en mejorar la higiene y seguridad de las instalaciones mediante la sustitución del pavimento actual por un nuevo suelo antideslizante en las zonas del comedor, la cocina y la despensa. Asimismo, se procederá al pintado de paredes y techos en una de las aulas y a la colocación de una mosquitera en la puerta de acceso a la cocina.
Por su parte, la escuela infantil de Torneiros será objeto de una reforma de mayor envergadura para solucionar problemas de humedad y mejorar la eficiencia energética y el confort de las instalaciones. Los trabajos consistirán en la retirada de la cubierta actual y la eliminación de las ventanas de dicha estructura para dar paso a un nuevo tejado a dos aguas, que se completará con la instalación de nuevos canalones y bajantes exteriores. En el interior del centro, se procederá al lijado y saneamiento de las partes del techo deterioradas por antiguas filtraciones de agua y se colocará un nuevo falso techo con paneles acústicos. Finalmente, se renovará la instalación eléctrica con la colocación de 22 nuevos paneles de iluminación con tecnología LED.
Además en esta escuela, en Torneiros, se instalará un sistema de climatización. En este caso las obras se realizarán en el 2027, siempre antes del mes de mayo.
O Porriño contará además desde este mes de septiembre con dos nuevas escuelas infantiles municipales en Pontellas y Budiño. La próxima semana, se celebrará en ambas una jornada de puertas abiertas para que la ciudadanía pueda ver estas nuevas instalaciones. En ambos casos son escuelas totalmente gratuitas, con los mismos servicios que las de A Galiña Azul.
La escuela infantil de Pontellas está situada en el lugar de A Igrexa, en la antigua escuela unitaria de esta parroquia, que fue rehabilitada y ampliada para albergar así cinco aulas además de un vestíbulo, oficina, sala multiusos, aseos, vestuario, despensa y cocina. La superficie construida es de 442,56 metros cuadrados, dentro de un solar con una superficie bruta total de 4.321,98 metros cuadrados.
Por su parte, la escuela infantil de la parroquia de Budiño es de nueva construcción: se levantó en un solar con una superficie total de 2.982,41 metros cuadrados, que en la actualidad se encontraba sin edificar. La nueva escuela se sitúa en la zona del polígono de As Gándaras, en un área de transición entre la industria y el núcleo rural adyacente.

