La portavoz nacional, Ana Pontón, propuso un programa de becas de alquiler para el alumnado universitario, una ayuda que permita a las familias afrontar ese gasto y cuya puesta en marcha solo depende de la voluntad política de la Xunta para activarla en colaboración con las universidades.
Así lo explicó después del encuentro que mantuvo con la rectora de la UVigo, Carmen García Mateo, con la que compartió las prioridades del BNG en la defensa de la universidad pública y que pasan, en primer lugar, por “garantizar que ningún chico o chica quede fuera del sistema universitario por no poder pagar el alquiler” o tener la obligación de asumir “lo que significa tener que desplazarse para poder estudiar su carrera universitaria”.
“Una de las grandes funciones que tiene que tener la universidad es garantizar que, vivas donde vivas y sea cual sea la cuenta bancaria de tu familia, puedas acceder a esos estudios universitarios y sabemos que esto está en riesgo”, remarcó, después de una reunión en la que también participaron el portavoz municipal, Xabier Pérez Igrexas, y el responsable parlamentario de Universidad, Daniel Castro.
Por ello, consideró imprescindible actuar con propuestas como las del BNG ante el “problema gravísimo de acceso a la vivienda” y unos “alquileres disparados” que para las y los estudiantes universitarios se están convirtiendo en un elemento que puede impedir en muchos casos el desarrollo de su carrera universitaria.
La líder nacionalista defendió así la puesta en marcha de este programa de becas que permita facilitar al alumnado universitario gallego “alquileres accesibles y en condiciones dignas”.
Además, apostó por ampliar la red de residencias públicas, toda vez que en la actualidad solo hay 2.000 plazas residenciales para 64.000 estudiantes. “Estamos hablando de que solo hay una plaza de residencia pública por cada 45 habitantes”, advirtió sobre una ratio que consideró insuficiente.
En esta línea, defendió la construcción de una residencia universitaria pública en cada uno de los campus gallegos, más toda vez que en los últimos años el Ejecutivo del PP no incrementó ni una sola plaza pública en las universidades del País, mientras sí están creciendo las plazas privadas, con lo que esto implica en cuanto a la diferencia de oportunidades entre el alumnado.
La segunda gran prioridad para el BNG en el ámbito universitario es la financiación del sistema público gallego. “Creemos que invertir en la universidad pública es invertir en más bienestar, en más desarrollo, en más cohesión social y en el apoyo a nuestra cultura y a nuestra identidad, por lo que pensamos que estamos dentro de un momento en el que hay que ser ambiciosos y ambiciosas”, afirmó Pontón, quien criticó al Ejecutivo del PP por llevar años racaneando a las universidades públicas -que reciben 106 millones de euros menos que en 2009, denunció-, mientras le “pone una alfombra roja a la universidad privada”, incluso permitiéndole duplicar titulaciones “cuando la ley dice textualmente que esto no se puede hacer”.
La portavoz nacional apostó en este punto por incrementar hasta el 1,5% del PIB, alrededor de 1.300 millones de euros, la dotación de las universidades en el nuevo plan de financiación universitaria 2028-2032, una propuesta que, avanzó, el BNG defenderá en el Parlamento gallego.
Este incremento supondría, ahondó, duplicar los recursos que tiene el sistema universitario, lo que permitiría ampliar plazas, por ejemplo, en másteres que tienen mucha demanda, desarrollar una clara apuesta por la investigación y potenciar las universidades gallegas, dentro de un momento en el que el País se juega mucho y donde estas deben ser “un motor de desarrollo económico y social”.
La líder nacionalista reafirmó de este modo el compromiso inquebrantable del Bloque en la defensa “a ultranza” de la universidad pública. “Dentro de un momento en el que se quiere cuestionar lo público, nosotros lo que decimos es que sin universidad pública, sin una enseñanza pública fuerte, perderemos todos y todas como sociedad y el BNG lo que quiere es que Galicia avance”, concluyó.
Por su parte, el portavoz municipal, Xabier Pérez Igrexas, abogó por acortar la distancia que separa la Universidade de Vigo de la ciudad, con el objetivo de “hacer que Vigo deje de ser una ciudad con universidad para convertirse de verdad en una ciudad universitaria”.
Una distancia que consideró preciso acortar en términos de accesibilidad, con la mejora sustancial del servicio de transporte público hasta el campus, pero también desde un punto de vista más estratégico e institucional, impulsando desde el propio Concello por que la universidad desarrolle aún un mayor papel como un actor institucional de primera magnitud.
“La universidad tiene que mirar para la ciudad, estar presente en la ciudad y ser un actor determinante también en los debates que van a definir el horizonte estratégico de Vigo para los próximos años y, en ese sentido, creemos que todo lo que sea estrechar la cooperación a nivel institucional entre Concello y universidad se va a traducir en fortalezas y enormes oportunidades para avanzar hacia ese nuevo Vigo que nosotros creemos que se tiene que abrir cuanto antes”, finalizó.

