Un helicóptero especializado está elevando, una a una, las piezas que componen la nueva linterna del Faro de Cíes, llamada a sustituir a la antigua estructura, muy castigada por años de temporales, viento y salitre. Entre los elementos más destacados se encuentran el cuerpo acristalado de 1.000 kilos y la gran cúpula metálica superior de 1.500 kilos, que están siendo transportados hasta la cima en una maniobra tan delicada como espectacular. No todos los días se ve volar la cumbre de un faro, y desde primera hora de la mañana la operación está dejando imágenes impactantes sobre la ría de Vigo.
Un viaje por mar y aire
Tras llegar en barco desde Bouzas al muelle de Carracido en la jornada de ayer, las dos piezas principales de la linterna iniciaron hoy su último tramo por el aire. Una vez arriba, los equipos técnicos trabajan de manera coordinada para encajar y ensamblar cada componente en su lugar definitivo, en un proceso supervisado por el personal del Área de Infraestructuras, el Departamento de Obras y Economía Azul y la División de Transición Ecológica y Sostenibilidad de la Autoridad Portuaria de Vigo, con el equipo de Señales Marítimas al frente.
Colaboración con el Parque Nacional
El Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia colaboró activamente en la operativa, aportando apoyo en materia de logística y seguridad. Su participación permitió acelerar el proceso con garantías, asegurando la correcta coordinación de los equipos, el control de las zonas de actuación y la protección de las personas implicadas durante toda la intervención.
Un faro más autónomo y sostenible
Aprovechando esta puesta a punto, el Puerto de Vigo dio un paso más en su compromiso con las Islas Cíes instalando una nueva planta de energía fotovoltaica. Gracias a las mejoras en la cubierta, a los nuevos paneles solares y al sistema de baterías, el faro ganará en autonomía, reducirá sus emisiones y utilizará la energía del sol para mantener encendida su luz cada noche, con el máximo respeto por este enclave natural.
Un proyecto con visión de futuro
Esta renovación es solo el primer paso del plan de la Autoridad Portuaria de Vigo para cuidar y poner en valor el patrimonio marítimo. La APV prevé rehabilitar el edificio anexo al faro para darle una segunda vida y convertirlo en un pequeño museo divulgativo, donde las personas visitantes puedan descubrir las historias de los antiguos fareros, los barcos hundidos que reposan en la ría y la riqueza natural y paisajística de este rincón del Atlántico.
Todo ello en colaboración con la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático y la Dirección Xeral de Patrimonio Natural.

