El PSdeG-PSOE del Baixo Miño critica la demora de la Xunta de Galicia en la puesta en marcha del nuevo modelo de transporte público para la comarca, tras conocerse que el actual servicio que conecta Vigo con el Val Miñor y el Baixo Miño volverá a ser prorrogado y que la licitación de los nuevos contratos no está prevista hasta 2027.
Para los socialistas, el proceso se está alargando excesivamente mientras los vecinos continúan soportando las mismas deficiencias en su día a día.
“Llevamos tiempo denunciando las carencias del transporte público en el Baixo Miño y la respuesta no puede ser una prórroga detrás de otra. La comarca necesita soluciones y lo que ahora sabemos es que aún tendremos que seguir esperando más por el nuevo servicio”, señalan desde la coordinación comarcal socialista.
El PSOE recuerda que en los últimos meses impulsó una iniciativa conjunta en los ayuntamientos de la comarca para reclamar mejoras en el transporte, apoyada en los resultados de una encuesta realizada entre personas usuarias de los cinco municipios del Baixo Miño.
Los socialistas consideran especialmente preocupante que, mientras se prolonga la tramitación de los nuevos contratos, los vecinos tengan que continuar dependiendo de un servicio que ya demostró no responder adecuadamente a las necesidades de la comarca.
Por ello, advierten de que la demora de la nueva licitación tampoco puede servir de excusa para mantener todo como está. La Xunta, como administración responsable, dispone de mecanismos para introducir modificaciones en las condiciones de explotación del servicio actual y adaptar horarios, expediciones o capacidad a las necesidades de las personas usuarias.
“Que la Xunta tarde hasta 2027 en licitar los nuevos contratos es responsabilidad de la Xunta; lo que no puede pretender es que los vecinos asuman también las consecuencias de esa demora. Si el nuevo modelo tarda, las mejoras no pueden tardar”, sostienen.
Entre las medidas que el PSOE del Baixo Miño lleva meses reclamando están el refuerzo de las frecuencias en horas punta y fines de semana, la mejora de las conexiones con los hospitales y el CUVI, el incremento de la capacidad en las expediciones con mayor demanda y una mejor adaptación de los horarios a las necesidades laborales, educativas y sanitarias.

