El BNG convoca reuniones parroquiales sobre la nueva ordenanza reguladora del precio del agua y del saneamiento

El BNG de Gondomar inicia una ronda de asambleas parroquiales para informar a los vecinos del contenido de la nueva ordenanza reguladora del precio de los servicios municipales de agua y saneamiento que el gobierno municipal pretende aprobar.

La organización nacionalista realizará las reuniones dentro del plazo de exposición pública de la normativa, que finaliza el próximo 5 de septiembre, con el objetivo de recoger aportaciones de cara a la presentación de alegaciones y enmiendas. La primera será este miércoles, 26 de agosto, a las 20:15 horas en el Centro Cultural de Borreiros.

La ordenanza fiscal, que va a establecer los nuevos importes a pagar por los servicios de abastecimiento de agua municipal y de tratamiento de aguas residuales, fue aprobada inicialmente en el pleno celebrado el pasado 29 de julio con los votos favor del gobierno del PSOE más los dos no adscritos y la abstención del PP.

La propuesta del gobierno del PSOE conlleva una subida del 15% en el servicio del agua y un 30% en el caso del saneamiento, a respecto de los precios actuales. Además, por dejar de ser una tasa para pasar a tener la consideración de precio público, al coste del servicio habrá que sumarle el IVA correspondiente.

En el debate plenario, la portavoz municipal del BNG, Manuela Rodríguez, volvió a insistir en que la privatización de los servicios determina su elevado coste. Rodríguez instó de nuevo a su remunicipalización, reiterando que la gestión pública es más eficiente y más económica, “una opción que el socialista Paco Ferreira ni siquiera acepta valorar”, lamenta.

Por otra parte, la portavoz nacionalista recriminó al gobierno que la ordenanza no contemple ningún tipo de beneficio fiscal ni por razón de bajos ingresos, ni por familia numerosa o monoparental, ni por discapacidad o dependencia, demostrando “la nula visión social del ‘socialista’ Paco Ferreira”.

Asimismo, el BNG defendió que la ordenanza, en la parte variable de las cuotas, debería contemplar tarifas progresivas que incentiven el ahorro de agua. En ese sentido propuso la modificación de los tramos de consumo, reduciendo su amplitud e introduciendo la facturación en función del número de personas empadronadas en la vivienda. En la misma línea, trasladó que igual criterio debería aplicar para la cuota de saneamiento, calculándola en función del agua consumido y no fijando el mismo importe para todas las viviendas.

“Esos defectos o carencias en la propuesta de ordenanza fueron las razones del voto en contra del BNG”, explica Rodríguez, “y ahora trasladamos el debate a los vecinos, algo que nunca hace el alcalde”. La organización nacionalista convoca las asambleas informativas para recoger aquellas sugerencias susceptibles de incluir en sus alegaciones y enmiendas, pero también para animar a los vecinos a presentarlas directamente en el Concello.