Con motivo de la campaña especial de vigilancia y control de alcohol y drogas de la Dirección General de Tráfico (DGT), los especialistas del Instituto de Rehabilitación Neurológica de Vithas (Irenea) en Vigo, integrado en el Instituto de Neurociencias Vithas, se suman al llamamiento para prevenir una de las principales causas de siniestralidad vial. Desde la neurorrehabilitación recuerdan que el alcohol y las drogas actúan sobre el cerebro mediante mecanismos diferentes y alteran funciones esenciales para conducir con seguridad, aumentando el riesgo de sufrir un accidente.
El alcohol ejerce como un depresor del sistema nervioso central y alcanza el cerebro en pocos minutos, alterando la comunicación entre las neuronas. Ralentiza el procesamiento de la información, disminuye la capacidad de concentración, empeora el juicio y se altera la coordinación de los movimientos. Las drogas también modifican el funcionamiento cerebral, aunque lo hacen mediante mecanismos diferentes. El cannabis altera la atención, la percepción del tiempo y de las distancias y dificulta la toma de decisiones. La cocaína y otros estimulantes pueden favorecer la impulsividad, generar una falsa sensación de control y aumentar la tendencia a asumir riesgos. Otras sustancias, como las anfetaminas, los opioides o las drogas de síntesis, también pueden alterar la percepción, la atención, el equilibrio o la capacidad para responder ante un imprevisto.
Algunos medicamentos, como las benzodiacepinas, utilizadas habitualmente para tratar la ansiedad o el insomnio, pueden provocar somnolencia, disminuir el estado de alerta, ralentizar el tiempo de reacción y afectar a la coordinación. En cualquier caso, el resultado es que el cerebro pierde capacidad para reaccionar de forma rápida y segura.
“Cada sustancia actúa sobre circuitos cerebrales distintos, pero todas interfieren en procesos imprescindibles para conducir, como la atención, la coordinación, el juicio o la toma de decisiones”, señala Belén Moliner, directora médica de Irenea.
Detrás de un accidente puede haber una lesión cerebral para toda la vida
El traumatismo craneoencefálico constituye la segunda causa de daño cerebral adquirido y, aunque España no dispone de un registro nacional específico, cada año se producen alrededor de 100.000 lesiones cerebrales traumáticas, según estimaciones del Ceadac (Imserso). Muchas de ellas dejan secuelas cognitivas, motoras, emocionales y conductuales que requieren meses o incluso años de neurorrehabilitación.
“En nuestro centro de rehabilitación neurológica vemos, con más frecuencia de la que nos gustaría, cómo una decisión tomada en apenas unos segundos puede cambiar la vida de una persona y de toda su familia. Muchas de esas lesiones podrían haberse evitado. Por eso queremos reforzar el mensaje de la DGT que recalca que cuando se va a conducir, la única decisión segura es hacerlo sin alcohol, sin drogas y siendo consciente de que el cerebro necesita funcionar al cien por cien para responder ante cualquier imprevisto”, concluye Ángela Menéndez, directora asistencial de Irenea en Vithas Vigo.
El Instituto de Rehabilitación Neurológica de Vithas (Irenea) dispone de unidades de neurorrehabilitación en Vithas Vigo, Vithas Valencia Consuelo, Vithas Aguas Vivas, Vithas Sevilla, Vithas Xanit Internacional, y cuenta con un centro monográfico en Elche.

