Delegadas y delegados de la CIG de diversos sectores y actividades laborales se concentraron en la mañana de este jueves delante de la Delegación del Gobierno en A Coruña y en las Subdelegaciones de Pontevedra, Ourense y Lugo “por el derecho de todas y de todos a una jubilación digna”. Las movilizaciones se producen cuando se está negociando de manera opaca una nueva reforma sobre jubilación parcial y la implantación de coeficientes reductores que amenaza con introducir nuevos recortes en el sistema público de pensiones.
El secretario general, Paulo Carril, que participó en la concentración de A Coruña, criticó que las negociaciones entre el Ministerio de Seguridad Social, la patronal, CCOO y UGT se desarrollan de forma “oscurantista e ilegal” en el llamado diálogo social, fuera de los organismos oficiales de representación institucional tripartita, “y sin respetar los derechos de representación que tenemos las centrales sindicales más representativas y mayoritarias, como la CIG”.
De hecho, apuntó que la única información que tiene la central nacionalista sobre las posibles modificaciones en estas materias son las que se publicaron en los medios de comunicación. Por eso, exigió claridad y transparencia en las negociaciones porque “no podemos permitir que, una vez más, aprueben por la puerta de atrás una nueva reforma que, llena de propaganda, supondrá recortes de derechos y no dará solución a las reivindicaciones que desde hace años venimos reclamando en muchos sectores y puestos de trabajo que nos condenan a prolongar la vida laboral en actividades penosas y de gran esfuerzo físico y psíquico”.
En este contexto, la CIG le reclama al Gobierno español que restablezca el derecho a la jubilación parcial a los 61 años para todas las personas trabajadoras y sectores, no solo para la industria manufacturera; la jubilación a los 65 años, y voluntaria a partir de tener 35 años cotizados, reales o por aplicación de los coeficientes reductores en determinadas profesiones; y reconocer y mejorar los procedimientos para acceder a los coeficientes reductores para anticipar la jubilación sin recortes y con todos los derechos.
Estas reivindicaciones, indicó Carril, serán trasladas al secretario de Estado de Seguridad Social en la reunión prevista para el próximo 16 de mayo, en la que también “reclamaremos que las negociaciones tengan lugar en los organismos públicos y que se respeten los derechos legales de participación y representación institucional”.
En la protestas, Carril denunció los atrancos permanentes para el reconocimiento de coeficientes reductores de la edad de jubilación en las profesiones de mayor penosidad, peligrosidad e insalubridad como son los trabajos del mar, servicio de guardacostas, transporte, construcción, piedra, construcción de túneles, canteras y talleres de transformación, cuidados, dependencia, sector sanitario, sociosanitarios, ambulancias, bomberos/as y agentes forestales, limpieza hospitalaria e industrial, seguridad privada, plantas de tratamiento de basura, sector naval, eólico, trabajo en cadena etc.
A estos sectores pertenecen los trabajadores y las trabajadoras que participaron en las concentraciones delante de la Delegación del Gobierno en la Galicia y en las tres Subdelegaciones provinciales.
Caída generalizada de las cuantías
El secretario general recordó que estamos ante una nueva reforma de las pensiones, cuando apenas transcurrieron 15 meses desde la última, en la que se aumentó a los 29 años y período de cotización para el cálculo de la pensión. Esta modificación se sumó a la reforma de 2011, acelerando la caída progresiva de la cuantía de las pensiones en los últimos años, que va camino ya del 25% por causa de la ampliación de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años y del aumento del período de cálculo del 15 a los 25 años. Una caída generalizada de las pensiones que, en el caso de las mujeres, ahonda más en la brecha de género.
A esto hay que sumar las sucesivas reformas laborales que extienden cada vez más la precariedad, y los permanentes cambios en las normas que penalizan la jubilación anticipada, agravando las discriminaciones para acceder a la jubilación parcial, ya que solo determinados colectivos de personas trabajadoras pueden jubilarse a los 61 años.
“Tenemos claro que no se puede seguir en la injusticia de prolongar la vida laboral, impidiendo llegar a la jubilación en condiciones de poder disfrutarla, como tampoco se puede seguir negando la entrada de la gente joven al mundo del trabajo, cronificando la emigración y el paro juvenil entre las personas menores de 25 años”, valoró Carril, quien puso el acento en el hecho de la elevada edad media de la población asalariada en Galicia.
Por todo esto, ya adelantó que la CIG continuará con las movilizaciones en el mes de junio para reclamar una jubilación digna y que se respeten los derechos de participación institucional de las centrales sindicales más representativas como la CIG.

