El alcalde reiteró la necesidad de mantener la situación de prealerta por sequía ante el continuo descenso de las reservas del embalse de Eiras. Según los datos correspondientes al 13 de julio, el nivel de la presa se sitúa en el 83,47% de su capacidad, frente al 91,25% que registraba en la misma fecha de 2025, una diferencia de casi ocho puntos porcentuales. El regidor advirtió de que la evolución de las reservas convierte la situación actual en la segunda peor de la serie histórica, solo por detrás de la registrada en 2011, y alertó de que, de mantenerse la tendencia actual, podría superarse aquel escenario.
Caballero explicó que la declaración de prealerta responde exclusivamente a un criterio de prudencia y prevención. “Es un estado de atención”, señaló, haciendo un llamamiento a la ciudadanía para realizar un consumo responsable del agua mediante medidas de sentido común, como priorizar la ducha frente al baño o evitar cualquier gasto innecesario. El alcalde agradeció la respuesta de los vigueses y viguesas, que, según indicó, “están actuando de forma responsable”.
“Lo único que estamos pidiendo es que se utilice el agua con sentido común”, afirmó ante las críticas de la Xunta de Galicia que tildaron de “discurso apocalíptico” la actuación municipal. Al mismo tiempo, acusó al Gobierno gallego de evitar abordar la solución estructural al problema del abastecimiento: la construcción de una segunda presa aguas arriba en el río Oitavén.
El alcalde también lamentó que la Xunta siga sin autorizar el uso de agua regenerada procedente de la depuradora para los baldeos de las calles, una medida que permitiría mantener la limpieza viaria sin consumir agua potable. Según explicó, el Concello solicitó esa autorización hace cinco años y la reiteró posteriormente, sin obtener respuesta.

