El BNG denuncia que PSOE y PP impiden la revitalización de la Mancomunidad del Val Miñor

El BNG denuncia que PSOE y PP impiden la revitalización de la Mancomunidad de Concellod del Val Miñor. En el proceso de modificación de los estatutos de la Mancomunidad, los alcaldes de Baiona, Gondomar y Nigrán rechazaron las propuestas del BNG destinadas a reforzar la participación, la pluralidad política y la gobernanza compartida de la entidad.

El Bloque lamenta la falta de voluntad política de Almuíña, actual Presidente, Ferrreira y González para convertir la Mancomunidad en un verdadero instrumento de cooperación al servicio de los vecinos. “Se pierde una oportunidad histórica para fortalecer una institución llamada a liderar la cooperación entre los tres ayuntamientos y a afrontar conjuntamente los grandes retos de la comarca”, denuncian.

Las alegaciones y enmiendas presentadas por el BNG perseguían precisamente ese objetivo: modernizar la entidad, hacerla más participativa, más plural y más útil para la ciudadanía. Sin embargo, una parte importante de las propuestas nacionalistas fueron rechazadas por el PP y el PSOE, evidenciando una preocupante falta de interés por impulsar el papel de la Mancomunidad más allá de su mínima actividad actual.

Si bien desde el Bloque valoran positivamente que algunas aportaciones fueran incorporadas al texto definitivo -como la recuperación de competencias históricas relacionadas con la protección del medio ambiente, el abastecimiento de agua y el saneamiento, la inclusión de la limpieza viaria y punto limpio entre los fines de la entidad; o la consideración de la disolución de la Mancomunidad como un acuerdo de carácter extraordinario-, los rechazos resultan muy reveladores de la visión que los actuales gobernantes tienen de la Mancomunidad.

Resulta especialmente significativo que fueran descartadas propuestas orientadas a reforzar su co-gobernanza. Así, los alcaldes optaron por eliminar la Comisión de Gobierno, rechazando también su recuperación como órgano colegiado en el que estuvieran representados los tres ayuntamientos en las decisiones ejecutivas. Una decisión que concentra más poder en la Presidencia y reduce los espacios de coordinación y corresponsabilidad institucional.

Del mismo modo, fue rechazada la propuesta del BNG para garantizar una mayor pluralidad política en la composición de la Junta de la Mancomunidad, permitiendo la presencia de todas las fuerzas con representación municipal de cada corporación. La negativa a abrir la institución a la diversidad política existente en los tres ayuntamientos supone una oportunidad perdida para acercar la Mancomunidad a la realidad social y democrática del Val Miñor.

Tampoco prosperaron iniciativas destinadas a fomentar la participación ciudadana, como la creación de un Consejo de Participación Vecinal que permitiera incorporar la voz del tejido asociativo y de la sociedad civil al diseño de las políticas mancomunadas. Para el BNG, una entidad que pretende representar a los intereses comunes de la comarca no puede vivir de espaldas a sus vecinos.

Igualmente preocupante es el rechazo de propuestas relacionadas con la promoción de la lengua gallega mediante la creación de un Servicio de Normalización Lingüística compartido por los tres Concellos, o con la incorporación entre los fines de la Mancomunidad de actuaciones de promoción de la igualdad y de lucha contra la violencia machista. Ámbitos de actuación en los que la cooperación permitiría optimizar recursos y mejorar los servicios públicos.

La portavoz nacionalista en la Mancomunidad, Manuela Rodríguez, considera que “la reforma de los estatutos debería servir para relanzar la institución y adaptarla a los desafíos actuales del Val Miñor. Por desgracia, la mayoría de las propuestas destinadas a hacer de la Mancomunidad un organismo más participativo, más democrático y más útil para la ciudadanía fueron rechazadas sin la más mínima voluntad de debate y contraste”.

Para el BNG, el resultado final evidencia una clara falta de ambición política por parte de los alcaldes de Baiona, Nigrán y Gondomar respecto del futuro de la Mancomunidad. “Mientras los problemas compartidos de nuestra comarca requieren cada vez más cooperación y proyectos en común, PP y PSOE de los tres ayuntamientos pretenden reducirla a mínimos, alejada del papel estratégico que debería desempeñar”, concluye Rodríguez.

El BNG reafirma su compromiso con una Mancomunidad fuerte y al servicio de los vecinos, y seguirá trabajando para que el Val Miñor cuente con una institución capaz de liderar políticas compartidas que mejoren la calidad de vida de la ciudadanía y refuercen la identidad y cohesión de la comarca.