El grupo municipal del PP de Tomiño viene de denunciar el estado de “absoluto abandono” de las parroquias rurales del ayuntamiento, puesto que no hay apenas ni inversiones ni mantenimiento para sus pistas, equipamientos, servicios o tareas de limpieza, por lo que aseguró compartir la “indignación” de los 7.617 tomiñeses que residen en estos entornos y anunció que va a emprender una serie de acciones para exigirle al gobierno del BNG que comience a atenderlas adecuadamente.
Los populares indicaron, a raíz de las labores de autopromoción del ejecutivo de Sandra González sobre las actuaciones en los cascos urbanos, que los nacionalistas se están dedicando exclusivamente al modelo urbano, a pesar de que también está causando problemas evidentes en los núcleos de Tomiño y Goián en materia de movilidad o comercio, entre otros.
Pero en todo caso, la aplicación de esta agenda ideológica está provocando una “dejación de funciones irresponsable” en el bienestar y atención a las 13 parroquias rurales, en las que el gobierno del Bloque “está avanzando hacia política de inversión cero”, según denunció la presidenta del PP local, Lara Meneses.
“Da la sensación de que Sandra González solo gobierna para los 6.000 vecinos de los cascos urbanos, y aun así creemos que muchas veces de manera errada, pero lo que es inadmisible es que pase absolutamente de la gente del rural y de las parroquias, porque en este quinto mandato semeja que la mayor parte de nuestro territorio y de sus vecinos no son de su responsabilidad”, señaló la representante popular.
Lara Meneses lamentó que la práctica totalidad de las pistas de las parroquias “se encuentran en un estado bochornoso” y frente a esto el gobierno del BNG se limita a hacer un simple e insuficiente bacheo antes de las elecciones municipales. Además, más de 5.000 tomiñeses de las parroquias carecen de servicio municipal de saneamiento y el Concello sigue sin avanzar prácticamente nada en esta cuestión básica a pesar de que es su gran prioridad y demanda.
Finalmente, la presidenta del PP también criticó la inexistencia de iniciativas e inversiones para los espacios públicos, los equipamientos o las tareas de limpieza y cuidado, que es algo que achacó “a la propia política del BNG de desprecio a nuestro rural, lo que está provocando que en el Concello de Tomiño haya un claro desequilibrio derivado de que todos los recursos económicos, la atención y la gestión del gobierno local estén orientados en exclusiva al modelo urbano”.

