El metal pontevedrés volvió a dar una lección de dignidad obrera protagonizando una nueva jornada histórica para la clase trabajadora gallega al paralizar casi por completo la actividad en las principales empresas en sectores como el naval, talleres mecánicos o concesionarios de automoción, dejando también prácticamente desiertos los distintos polígonos industriales del país. Miles de personas tomaron las calles de Vigo y de Pontevedra para reclamar convenios colectivos dignos tanto en el metal como en el comercio del metal, sector que se sumó a la convocatoria tras año y medio con el convenio caducado.
Cientos piquetes informativos se desplegaron desde primera hora de la mañana por toda la provincia para constatar que la gran mayoría de las personas trabajadoras optaron por secundar el paro. Únicamente tuvieron que actuar en determinadas empresas en las que la dirección estaba presionando al personal para impedir que ejerciera su derecho a la huelga. Con todo, la jornada transcurrió sin incidentes a pesar del fuerte dispositivo policial ordenado por la Subdelegación del Gobierno español.
El éxito de la huelga se evidenció también en la contundente movilización que tuvo lugar en Vigo, ya que más de 10.000 personas recorrieron el centro de la ciudad desde los astilleros de la Avenida de Beiramar hasta el edificio de la Xunta, donde se celebró una asamblea en la que se repasaron las propuestas inasumibles de la patronal y se recordaron las siguientes convocatorias para los días 13, 14, 19, 20 y 21 de mayo. La ciudad de Pontevedra también acogió una concurrida marcha a pie desde Mollabao hasta la Plaza de la Peregrina, al igual que localidades como Vilagarcía y Lalín.
Personas trabajadoras del sector del metal de la provincia de Pontevedra están llamadas a secundar las seis jornadas de huelga convocadas este jueves día 7 y los próximos 13, 14, 19, 20 y 21 de mayo para reclamar un convenio colectivo digno. Las tres centrales con representación en la mesa negociadora anunciaron hoy nuevos paros y movilizaciones tras constatar la “nula voluntad” de la patronal de pactar mejoras laborales y una subida salarial justa.
La convocatoria de hoy había sido lanzada inicialmente por la CIG el pasado 21 de abril ante las pretensiones del empresariado de precarizar las condiciones de trabajo en el sector y en respuesta a su actitud inmovilista a la hora de atender las reivindicaciones de la parte social. En esa jornada la central había anunciado también que el comercio del metal, que lleva año y medio con el convenio caducado, optaba por convocar huelga también para este jueves. La última reunión de la mesa negociadora del convenio del metal que tuvo lugar no hizo más que constatar la “nula voluntad” de la patronal pontevedresa por llegar a un acuerdo, por lo que CCOO y UGT decidieron sumarse a la huelga en los dos sectores.
El secretario comarcal de la CIG-Industria, Xulio Fernández, censuró hoy de nuevo la actitud de una patronal que se niega a negociar de buena fe, tratando de imponer sus propuestas y rechazando las aportaciones de la parte social. El responsable sindical desgranó también las principales propuestas recogidas en la plataforma conjunta de convenio, con las que se pretende dignificar las condiciones laborales de las más de 30.000 personas que emplea el sector en la provincia.
Para la CIG estas demandas constituyen líneas rojas sin cuya inclusión en el convenio hacen imposible la firma de un acuerdo, comenzando por la duración excesiva del convenio (cuatro años) y la subida salarial insuficiente (14% en total); “ya que en el actual contexto de incertidumbre económica no tenemos garantía de recuperación del poder adquisitivo, porque no se asegura que los salarios recuperen lo perdido con la inflación al topar al 2% la actualización a IPC”.
También es necesaria una rebaja real de la jornada de trabajo -sigue siendo una de las más altas del Estado- ante la propuesta insuficiente y “tramposa” de la patronal, “que habla de un día más de vacaciones pero a cuenta de los ajustes de la jornada anual”. En cuanto a la jubilación anticipada, no se facilita ni se regula de manera adecuada, ni con contrato de relevo.
Otra de las reivindicaciones tiene que ver con la subrogación del personal para proteger los puestos de trabajo en los cambios de contrata en determinados sectores; así como el establecimiento de límites a la subcontratación para finalizar con la precariedad, la alta siniestralidad y la fragmentación del sector. También se reclama la regulación de la contratación fija discontinua para evitar un uso abusivo de esta modalidad. Así como medidas frente a las altas temperaturas en verano, especialmente en el sector naval, que pasarían por la implantación de la jornada continuada durante este período.
Comercio del metal
En el caso del comercio del metal, que emplea a unas 10.000 personas en la provincia, desde el pasado mes de enero no se celebran reuniones de la mesa de negociación de un convenio que lleva año y medio caducado, una vez que los sindicatos con representación en la mesa (CIG, CCOO y UGT) abandonaron las conversaciones ante la pretensión del empresariado de eliminar la cobertura del 100% desde el primer día en caso de baja por incapacidad temporal.
Y también de suspender durante dos años la aplicación del artículo que impide que las empresas puedan absorber los pluses que superen las condiciones salariales fijadas en convenio. La intención de esta última propuesta es evitar que el personal con mejores condiciones cobre los atrasos y se pueda ver beneficiado por la subida de sueldos que se pacte. Además, la subida económica no contempla cláusula de revisión a IPC.

